Rusia ordena la captura internacional de Pavel Durov, fundador de Telegram
Rusia ordenó la captura internacional de Pavel Durov, fundador y director general de Telegram, después de acusarlo de presuntamente colaborar con actividades terroristas mediante la plataforma de mensajería.
El Servicio Federal de Seguridad de Rusia, conocido como FSB, informó que el empresario fue incluido en una lista internacional de personas buscadas. Sin embargo, hasta el momento no se ha precisado qué mecanismo utilizará Moscú para intentar detenerlo ni si solicitará formalmente la emisión de una notificación roja por parte de Interpol.
Las autoridades rusas sostienen que Telegram no eliminó diferentes canales, conversaciones y herramientas automatizadas que presuntamente eran utilizadas por agencias de inteligencia de Ucrania y organizaciones consideradas terroristas o extremistas para organizar ataques dentro del territorio ruso.
De acuerdo con el comunicado del FSB, esos espacios digitales habrían servido para preparar actos de sabotaje, ataques contra infraestructura, asesinatos y fraudes cibernéticos que provocaron víctimas. La agencia acusó directamente a la administración de Telegram de no retirar “numerosos canales, chats y bots” utilizados para coordinar estas actividades.
Uno de los principales señalamientos está relacionado con Daivinchik, también conocido como Leo, un popular bot de citas disponible en Telegram. Según la investigación rusa, agentes ucranianos habrían creado perfiles falsos de mujeres jóvenes para contactar a ciudadanos rusos, ganarse su confianza y posteriormente convencerlos o presionarlos para participar en actos delictivos.
El FSB afirmó que 46 personas de entre 12 y 22 años fueron detenidas en distintas regiones de Rusia durante el último año después de haber sido presuntamente reclutadas mediante este sistema. Los jóvenes estarían relacionados con agresiones contra agentes de seguridad e incendios provocados en instalaciones de transporte, energía, comunicaciones y servicios financieros.
Las acusaciones forman parte de una investigación iniciada meses atrás contra Durov. En febrero de 2026, medios rusos informaron sobre la apertura de un procedimiento penal contra el empresario por supuestamente negarse a bloquear miles de canales relacionados con actividades ilícitas, movimientos opositores, sabotajes y contenidos considerados extremistas por las autoridades.
Durov ha rechazado anteriormente los señalamientos y sostiene que Telegram cumple con sus obligaciones para combatir el uso criminal de la plataforma. También ha acusado al Gobierno ruso de utilizar diferentes argumentos para restringir la aplicación y ampliar el control estatal sobre las comunicaciones digitales.
El empresario calificó anteriormente la investigación como un intento de “suprimir el derecho a la privacidad y la libertad de expresión”. En respuesta a las nuevas acusaciones, la cuenta oficial de Telegram publicó en X una imagen de Durov realizando un gesto ofensivo dirigido a Moscú.
El conflicto ocurre mientras Rusia mantiene restricciones sobre Telegram como parte de una estrategia más amplia para controlar el acceso a plataformas tecnológicas extranjeras. Aunque el servicio continúa siendo utilizado por millones de personas, actualmente muchos usuarios rusos necesitan recurrir a redes privadas virtuales para acceder a él.
La situación ha provocado contradicciones dentro del propio Gobierno ruso, ya que instituciones como el Kremlin y el Ministerio de Defensa continúan difundiendo información diariamente mediante Telegram. La aplicación también es utilizada por militares, funcionarios y comunicadores de ambos bandos en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Paralelamente, Moscú promueve MAX, una plataforma nacional que integra mensajería, pagos y servicios gubernamentales. Sus críticos consideran que la aplicación podría facilitar la vigilancia de los usuarios debido a que comparte información con las autoridades cuando recibe una solicitud oficial y no cuenta con cifrado de extremo a extremo.
Durov nació en Rusia, pero actualmente cuenta con ciudadanía francesa y emiratí y reside habitualmente en Dubái. Antes de crear Telegram, fundó VKontakte, una de las redes sociales más populares de Rusia, pero vendió su participación en 2014 tras enfrentar presiones de las autoridades.
El fundador de Telegram también mantiene un proceso judicial abierto en Francia. En 2024 fue detenido cerca de París como parte de una investigación relacionada con la presunta falta de moderación de contenidos delictivos y la limitada cooperación de la plataforma con las autoridades. Posteriormente recibió autorización para abandonar temporalmente el país mientras las investigaciones continúan.
En caso de ser detenido, extraditado y declarado culpable en Rusia, Pavel Durov podría enfrentar una condena de hasta cadena perpetua. La orden internacional profundiza así una disputa de varios años entre el empresario y el Kremlin, marcada por el debate entre la seguridad nacional, la privacidad de los usuarios y el control gubernamental de las comunicaciones digitales.