Yucatán

Solo tres cines Art Déco conservan su diseño original en el Centro Histórico de Mérida

La cronista de la ciudad advierte que el desconocimiento ha provocado la pérdida de patrimonio arquitectónico

Por La Revista Peninsular · 23/09/2026 03:26
Solo tres cines Art Déco conservan su diseño original en el Centro Histórico de Mérida

De las numerosas salas de cine con estilo Art Déco y neomaya que operaron en Mérida durante buena parte del siglo veinte, solo tres edificaciones conservan hoy su diseño original: el Cantarell, el Alcázar y el Teatro Armando Manzanero, este último el mejor preservado de todos.

La arquitecta Ileana Beatriz Lara Navarrete, cronista de la ciudad, advierte que la desaparición de estos inmuebles representa una pérdida arquitectónica, patrimonial y ambiental para Mérida, y atribuye el deterioro del patrimonio al desconocimiento y la falta de aprecio ciudadano. "Hemos perdido mucho patrimonio por desconocimiento e ignorancia, y hace rato que esto debió detenerse", sostiene la especialista.

Lara Navarrete explica que el Art Déco llegó a Yucatán de la mano de los arquitectos Carlos Castillo Montes de Oca, formado en Nueva York en 1915, y Manuel Amábilis Domínguez, quien estudió en París en 1912. Castillo diseñó el edificio Nacional, frente al Parque Hidalgo, y el edificio Chami, en la calle 58 con 61, ambos con relieves y proporciones características del estilo. Amábilis, por su parte, es autor del Parque de las Américas, obra catalogada como neomaya pero con elementos decorativos Art Déco.

La cronista atribuye también al arquitecto italiano Gaetano Maglioni dos obras relevantes: el Cine Mérida, inaugurado en 1949 y hoy convertido en el Teatro Armando Manzanero, y el Cine Maya, ubicado en la colonia Alemán. El Cine Mérida incorporó en su fachada vitroblock, material distintivo del movimiento internacional.

El Art Déco surgió a partir de la Feria de Arte Decorativo realizada en París en 1925, que impulsó formas geométricas y limpias difundidas después en México a través de publicaciones especializadas. Antes de su llegada, la arquitectura yucateca había transitado por el estilo colonial, las formas neoclásicas del porfirismo y, tras la Revolución, una corriente nacionalista que rechazaba las influencias europeas.

Lara Navarrete señala que el estilo no se limitó a los grandes cines, sino que se replicó en viviendas del Centro Histórico y del Reparto Dolores Patrón, colindante con la colonia García Ginerés, donde abundan bordes resaltados en puertas y ventanas y remates decorativos similares a los de las salas de proyección.

La especialista plantea el reúso de edificaciones como la vía más sostenible para su conservación, tal como ocurrió con el Teatro Armando Manzanero, que permaneció cerrado durante años antes de adaptarse como foro escénico. "Si no se le puede dar el mismo uso, que se le dé otro, pero que no lo tiren", plantea, e invita a observar con atención las construcciones del Centro Histórico y el Paseo Montejo para frenar la pérdida de este patrimonio.

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