Unión Europea y Canadá negocian en Montreal una alianza para reducir dependencia de Estados Unidos
El acuerdo de comercio digital y la conexión de sistemas de pago instantáneo encabezan la agenda de la cumbre
La Unión Europea (UE) y Canadá celebran este jueves y viernes en Montreal una cumbre bilateral orientada a sentar las bases de una nueva alianza estratégica, según confirmó la agenda oficial publicada el martes por ambas partes.
El encuentro busca reforzar la cooperación en defensa, comercio digital y sistemas de pago, en momentos en que Bruselas y Ottawa buscan reducir su dependencia de Washington ante lo que consideran una política exterior estadounidense cada vez menos predecible.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, advirtió el domingo en un comunicado que «el mundo se ha vuelto más peligroso y más polarizado», frase que justifica la prioridad geopolítica de la agenda. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, había planteado inicialmente un estatus de «miembro asociado» para Canadá, propuesta que finalmente no quedó incluida en el borrador final del acuerdo.
Entre los puntos centrales figura un nuevo acuerdo de comercio digital, negociado desde marzo, que ampliaría el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA, por sus siglas en inglés), tratado de libre comercio que cumple diez años este viernes. Mark Camilleri, director ejecutivo de la Asociación de Comercio e Inversión Canadá-UE, con sede en Bruselas, explicó que el nuevo pacto «va a ayudar a aliviar algunas de las cargas que tienen las empresas cuando comercian en el extranjero», particularmente en facturación y almacenamiento de datos.
También se negocia la conexión de los sistemas de pago instantáneo entre ambos bloques, medida que permitiría transacciones transfronterizas más rápidas y baratas y reduciría la dependencia de redes estadounidenses como Visa o Mastercard. El interés por esta alternativa creció después de que la Administración de Donald Trump impuso sanciones en 2025 contra la jueza canadiense del Tribunal Penal Internacional, Kimberly Prost, y la relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, quienes perdieron temporalmente acceso a tarjetas de crédito y servicios financieros estadounidenses.
Maria Popova, politóloga de la Universidad McGill, sostuvo que el motor real de la relación es el aislamiento compartido frente a adversarios geopolíticos cada vez más agresivos y un aliado estadounidense «cada vez menos fiable». Según Popova, un eventual acercamiento entre Rusia y Estados Unidos representaría «el peor escenario posible tanto para Canadá como para Europa».
De concretarse los acuerdos de comercio digital y pagos instantáneos antes del cierre de la cumbre, la UE y Canadá sentarán un precedente de cooperación económica diseñado explícitamente para operar al margen de la infraestructura financiera y tecnológica controlada por Estados Unidos.