Uruapan marcha al cumplirse un año del asesinato del alcalde Carlos Manzo
La viuda Grecia Quiroz devela una estatua del líder opositor y se perfila como posible candidata a la gubernatura de Michoacán
Cientos de habitantes de Uruapan, en el estado de Michoacán, marcharon el domingo 2 de noviembre para exigir justicia al cumplirse un año del asesinato del entonces alcalde Carlos Manzo, crimen que las investigaciones atribuyen al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La conmemoración reabrió el debate sobre la relación entre el gobierno federal y los municipios golpeados por el crimen organizado, pues Manzo se había convertido en una voz crítica que exigía mayor respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Manzo, de 40 años, fue ultimado mientras caminaba con su familia durante los festejos del Día de Muertos de 2024. Su popularidad provenía del combate frontal que emprendió contra las mafias que operan en la región aguacatera de Michoacán.
La marcha fue encabezada por Grecia Quiroz, viuda del alcalde y actual presidenta municipal de Uruapan, quien develó entre lágrimas una estatua de Manzo con el puño en alto en la plaza donde ocurrió el asesinato. La efigie incluye una placa con la frase «ni un paso atrás».
«Carlos decía que en esta lucha existían tres caminos: la muerte, la cárcel y el éxito», dijo Quiroz en el discurso de cierre. Manifestantes gritaron consignas contra Morena, partido que gobierna Michoacán, al que acusan de no haber escuchado los llamados de apoyo de su líder.
Uruapan se ubica en el centro de una región agroexportadora que envía aguacate y otras frutas a Estados Unidos, cuyos productores son blanco frecuente de extorsión por parte del CJNG y de La Familia Michoacana.
Bandas de música tocaron piezas regionales que Manzo solía usar en sus actos políticos, mientras comerciantes vendían mantas, globos y los sombreros de ala ancha que dieron nombre a su movimiento, el Movimiento del Sombrero, cuya continuidad política depende ahora de la proyección de Quiroz.