Verano peligroso, seamos prudentes… La pandemia aún no termina
Editorial La Revista Peninsular
Editorial La Revista Peninsular
Con el verano a la vuelta de la esquina, el reciente aumento en los contagios de COVID-19 nos recuerda la necesidad de ser prudentes en nuestros actos y conscientes respecto al bienestar de los demás para evitar escenarios complicados. Aunque por momentos no lo pareciera debido a la reactivación económica y el regreso a clases presenciales, la pandemia aún no termina.
En los últimos días, ha habido un incremento en los contagios de COVID-19 a nivel local y nacional. Tan sólo en Yucatán, se han podido observar cifras que rebasan los 200 contagios diarios. Afortunadamente, las cifras de hospitalizaciones y defunciones se han mantenido bajas gracias, entre otras cosas, a que gran parte de la población cuenta con más de una vacuna.
Lo anterior no significa que no pueda darse un panorama adverso en las próximas semanas ya que el surgimiento de una nueva cepa del coronavirus, por ejemplo, podría complicar la situación para todos. Por lo tanto, es necesario que cada uno actúe con prudencia y conciencia sobre los demás para evitar tal panorama, en especial con la llegada del verano pues éste implica un aumento en la vida social de las personas.
La prudencia se hace ver en los actos propios. Usar cubreboca, lavarse las manos constantemente, mantener sana distancia con las demás personas y realizarse pruebas ante contacto con personas enfermas de COVID-19 son algunas de las maneras como debemos ejercer la prudencia en lo relativo a la pandemia. Asimismo, se es prudente al evitar, en la medida de lo posible, ir a lugares concurridos, como hacen quienes realizan sus compras del supermercado de manera electrónica, por poner otro ejemplo.
Ahora bien, la conciencia es interna y refiere a entender que las decisiones tomadas en lo individual afectan al colectivo. Esto quiere decir que es necesario ser conscientes de que cuando actuamos con prudencia, además de que cuidamos nuestra salud y la de nuestros seres queridos, contribuimos a que otros no se enfermen, a que los negocios puedan seguir operando y a que los niños puedan asistir a las escuelas. Si actuamos con prudencia y nos cuidamos a nosotros mismos, cuidamos a todos.
Disfrutemos el verano que está por venir con mucha prudencia y conciencia. Sólo así evitaremos que sea necesario imponer de nuevo medidas de restricción, las cuales pueden ser impopulares, pero en ocasiones son necesarias para salvaguardar la vida y salud de toda la población.