ra una costumbre tan hermosa…Ya era 7 de diciembre! Al día siguiente pondrían, como lo hacían siempre, el nacimiento en casa. Bajo las escaleras, en la estancia que comunicaba el salón con la biblioteca.
Quedaba bello y nostálgico! Con el agua tan fresca de los ríos, las palmeras.. la belleza del fulgor de la estrella, la plata de las miradas, la emoción del portal. Todo tan bonito y dulce como lo hacían los abuelos..
Los niños ya deseaban que llegara el momento! Se acercaba Navidad! El 8 iban a poner el nacimiento. Y más tarde escribirían la carta a los Reyes Magos! Los niños eran taurinos: iban a pedir libros de Talavante!
Dedicado a mi mago
(Y al libro que voy a escribir sobre mi mago)
Y a las personas que disfrutan con emoción poniendo el nacimiento
Y a Gloria, mi divina Blablacar de hoy
Al toreo
A los toreros
A mi amiga Demelza
A mi Luis
Y a Lourdes
Y a Emma, soy un desastre!


