La Revista

¿Qué hacer con los partidos políticos?

Manuel Andrade Diaz
Manuel Andrade Diaz
Sígueme en redes sociales:

La irrupción de MORENA, encabezada, creada, dirigida e inspirada por López Obrador, no solo fue un resultado electoral apabullante en la historia moderna del País, sino además un cambio drástico en la forma de conducirlo y que  modificó el Régimen Político.
El resultado electoral causo un daño irremediable al Desarrollo Democrático del País; desajusto el equilibrio de poderes, rompió los contrapesos constitucionales, y desconoció los límites al ejercicio del poder del Gobierno y las funciones del Estado elementos indispensables para coexistir en un país como México con un importante nivel de polarización y desacuerdos.
Dentro de ese desquiciamiento, los Partidos Políticos se volvieron prácticamente irrelevantes e inexistentes.
No nada más porque electoralmente perdieron casi toda su fuerza e influencia; porque les fueron arrebatados los espacios de poder que detentaban en el País, sino porque además, perdieron su voz, se quedaron sin liderazgos, perdieron el rumbo y la dirección, carecen de visión y lo más importante, ya no tienen credibilidad.
Ya no representan ni remotamente en tan solo unos meses, nada.
Carecen de influencia, no aglutinan a nada ni a nadie, no logran ubicarse en algún espectro de la sociedad ni de algún grupo de interés popular, social o político.
No tienen autoridad moral, ni prestigio, y no pueden aunque quieren, interpelar las políticas del nuevo gobierno, ni establecer un proyecto o discurso alternativo que sea sugerente o atractivo a la ciudadanía.
Estamos metidos, en suma, en un problema de dimensiones mayores.
No hay contrapesos, y tampoco hay definiciones de los Partidos, no hay crítica sostenible porque es fácilmente señalada como  incongruente y convenciera; por un lado los Dirigentes tienen un discurso y supuesta distancia con el Presidente y sus políticas, y por otro hay una predisposición que raya en la zalamería de parte de la mayoría de los Gobernadores, disfrazada de Institucionalidad y de altura de miras, que asquea.
Las fracciones parlamentarias de los Partidos en las Cámaras se suman a MORENA, en votaciones y decisiones que van en contra de sus principios o esquema ideológico desconcertando a su militancia totalmente.
Sin definiciones, sin credibilidad, sin saber bien a bien a quien se representa, sin prestigio podrán ser Partidos, pero no sirven para hacer política. En la siguiente analizaremos que pasa con cada uno de ellos, empezaremos con el PRI.

Manuel Andrade Diaz
Manuel Andrade Diaz
Sígueme en redes sociales:

No quedes sin leer...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img

Lo último