El caso que involucra al cantante estadounidense David Anthony Burke, conocido artísticamente como D4vd, ha generado una amplia atención mediática tras la reconstrucción de los hechos realizada por autoridades en Los Ángeles. La investigación gira en torno a la muerte de Celeste Rivas Hernández, una menor cuyo cuerpo fue localizado meses después de su desaparición.
De acuerdo con la cronología difundida por la Fiscalía, los hechos centrales se remontan al 23 de abril de 2025, fecha en la que la adolescente fue vista por última vez con vida en una vivienda ubicada en Hollywood Hills. Según la hipótesis oficial, ese mismo día habría ocurrido el asesinato, seguido de un presunto intento de ocultamiento del cuerpo.
Meses después, el 8 de septiembre de 2025, las autoridades localizaron restos humanos en el interior de un vehículo Tesla registrado a nombre del artista. El hallazgo se produjo tras permanecer el automóvil estacionado durante semanas, lo que dificultó inicialmente la identificación debido al avanzado estado de descomposición.
Los informes forenses posteriores confirmaron que la muerte fue un homicidio. La autopsia reveló múltiples heridas y otros indicios que reforzaron la hipótesis de una muerte violenta, además de evidencias de manipulación del cuerpo tras el fallecimiento.
Durante el desarrollo de la investigación, las autoridades reunieron diversos elementos probatorios, incluyendo registros digitales, imágenes de videovigilancia y análisis del vehículo. Asimismo, se documentó la existencia de যোগাযোগ previos entre el acusado y la víctima, lo que forma parte de las líneas de investigación sobre la relación entre ambos.
El caso dio un giro significativo en abril de 2026, cuando el artista fue detenido y posteriormente acusado formalmente de asesinato en primer grado, así como de otros cargos relacionados. En su comparecencia ante el tribunal, Burke se declaró no culpable de todos los cargos.
El fiscal del caso ha calificado el crimen como “un asesinato horrible y brutal”, subrayando la gravedad de las acusaciones y las posibles consecuencias legales, que podrían incluir cadena perpetua sin libertad condicional o la pena capital en caso de ser hallado culpable.
Mientras el proceso judicial continúa, el caso sigue generando impacto tanto en la opinión pública como en la industria musical, donde la carrera del artista ha quedado suspendida a la espera del desenlace legal.


