El partido de octavos de final de la FA Cup entre el Crystal Palace y el Millwall quedó marcado por un incidente alarmante que dejó al delantero francés Jean-Philippe Mateta con una grave lesión craneal.
A los nueve minutos de iniciado el encuentro, el portero del Millwall, Liam Roberts, salió de su área para despejar un balón elevado. En su intento, levantó el pie a la altura del rostro de Mateta, quien se aproximaba con la mirada fija en el esférico. El violento impacto dejó al delantero tendido en el césped, requiriendo asistencia médica inmediata y oxígeno. Tras varios minutos de atención, Mateta fue retirado en camilla, recibiendo una ovación de los aficionados presentes en Selhurst Park.
Steve Parish, presidente del Crystal Palace, expresó su consternación por la jugada: “Creo que es la entrada más imprudente en el fútbol que he visto en mi vida, y pienso que (Roberts) necesita analizarse a sí mismo larga y profundamente porque ha puesto en un peligro quizás vital a otro profesional”. El árbitro, tras consultar el VAR, mostró la tarjeta roja directa a Roberts por su acción temeraria.
Después del partido, Parish informó sobre el estado de salud de Mateta: “Por ahora sabemos que tiene una herida fea detrás de la oreja y una lesión craneal. Obviamente está en el hospital, así que le deseamos lo mejor”.
A pesar de la conmoción por el incidente, el Crystal Palace logró imponerse 3-1 al Millwall, asegurando su pase a los cuartos de final de la competición.
Este suceso resalta la importancia de reforzar las medidas de seguridad y el juego limpio en el fútbol, para proteger la integridad física de los jugadores y evitar tragedias en el deporte.


