Caminaba al amanecer.. A la vera de lo que es bueno, al compás de la bondad. Como lo hacen los que miran con la mirada limpia de la nobleza. Como caminan los que en la vida son caminantes: a veces en silencio, otras con sonidos, en solitario, con gente.. Y siempre con la verdad.
Caminaba con alegría. Trabajando. Con fe y con esperanza. Con la honradez que tiene un muletazo de Talavante. Con el fervor que vive en un Martes Santo. Con la humildad que ofrece Dios: nuestro Padre. Con la felicidad que nace de una existencia en paz y en armonía.
El peregrino era peregrino en Compostela. Por supuesto. Y en Sevilla y en Málaga y en Hernansancho y en el trabajo y en la oración y en un lance torero y bebiendo un vino y en la playa. Siempre! Porque era modesto y aprendiz, y también sabio. El peregrino era un hombre bueno!
Lo mejor que se puede ser!!
Dedicado a cada peregrino
A mi amigo Manuel: feliz cumpleaños
A mi mago
A Boni
A mi querida Extremadura
A mi querida Sevilla
A mi amiga Ana: otra auténtica peregrina
A Luis
A los que hacen las cosas bien hechas
Y a la verdad


