El Flamengo se convirtió en el primer finalista de la Copa Libertadores 2025 tras resolver su serie de semifinales con un empate 0‑0 fuera de casa, resultado que le basta para dar el salto definitivo. Según informes disponibles, el equipo brasileño sostuvo su ventaja de la ida con una actuación ordenada, priorizando la solidez defensiva ante un rival que buscaba imponer su superioridad numérica.
El partido se jugó en un ambiente de alta tensión, con el equipo adversario acumulando más de treinta minutos en superioridad tras una expulsión, sin embargo, Flamengo logró mantener el control del juego y sofocar las acometidas del rival. Su entrenador, Filipe Luís, aparece ahora muy cerca de conquistar uno de los trofeos más codiciados en el continente, demostrando que adapta bien tanto su pasado como jugador al nuevo rol técnico.
La actuación del Flamengo evidenció madurez: defensa firme, arquero atento, y jugadores que supieron dosificar el esfuerzo ante un estadio hostil. Fue clave la experiencia acumulada, así como la lectura adecuada del partido, que permitió ahorrar fuerzas sin renunciar al control. Este avance a la final otorga además al club una vitrina continental cara al 2025, con todos los reflectores apuntando hacia su consagración.
La expectativa ahora se traslada a la gran final, donde Flamengo buscará levantar el título y agregar otro trofeo a su palmarés. La hinchada, el cuerpo técnico y los jugadores afrontan los días venideros con ilusión y responsabilidad, conscientes de que la oportunidad es única.


