En las elecciones anticipadas celebradas el 29 de octubre de 2025 en los Países Bajos, el partido progresista liberal Demócratas 66 (D66), liderado por Rob Jetten, y la formación de ultraderecha Partido por la Libertad (PVV), encabezada por Geert Wilders, empataron con 26 escaños cada uno en el Parlamento de 150 puestos.
Este resultado marca un vuelco en el escenario político neerlandés: el PVV, que ostentaba 37 escaños en los comicios anteriores, sufrió una fuerte caída, mientras D66 experimentó un crecimiento significativo al pasar de 9 a 26 escaños.
Rob Jetten adelantó su intención de formar un gobierno de coalición amplio, instando a “liderazgo político y cooperación entre todas las fuerzas constructivas moderadas” para conformar “un Gobierno estable y ambicioso”.
Por su parte, Geert Wilders admitió ante los resultados: “Los votantes se han pronunciado. Esperábamos un resultado diferente, pero nos mantuvimos firmes”.
No obstante, el PVV ve altamente improbable su participación en el gobierno, debido al rechazo de otras formaciones políticas a sostener una alianza con la ultraderecha.
El contexto previo a los comicios anticipados reflejaba un panorama de inestabilidad política: tras la caída del gobierno neerlandés a mitad de ciclo, se convocaron elecciones antes de lo previsto.
La ciudadanía respondió con alta participación, lo cual denota una movilización considerable ante el giro político en juego.
El reto que ahora tiene D66 y Jetten será tejer una coalición capaz de alcanzar la mayoría parlamentaria (76 escaños o más), negociando con partidos de centro y verde‑socialdemócratas, así como con formaciones conservadoras que han ganado terreno.
La formación de un ejecutivo que devuelva estabilidad al país es prioridad, en un momento en que se cuestiona el papel de la ultraderecha en los gobiernos de Europa occidental.
Con estos resultados, los Países Bajos se encaminarían hacia una etapa donde el centro político moderado recupera protagonismo y la ultraderecha, aunque sigue siendo una fuerza relevante, aparece debilitada en cuanto a futuro de gobierno.
Queda por ver cómo se desarrollan las negociaciones en los próximos días y qué coalición finalmente conducirá al país hacia su próximo capítulo político.


