La inflación en Yucatán ha experimentado un aumento significativo durante la primera quincena de marzo de 2026. Según el reporte más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento de 0.62%, cifra que supera en gran medida el 0.14% registrado en el mismo periodo de 2025. Este aumento refleja una mayor presión inflacionaria en los hogares yucatecos, con un impacto especial en los productos básicos que constituyen la mayor parte del gasto familiar. A nivel anual, la inflación se ubicó en 4.63%.
El encarecimiento de alimentos, como el jitomate, el pollo y el limón, ha sido uno de los principales factores que han impulsado este incremento de precios. El Índice de Precios de la Canasta de Consumo Mínimo reportó un incremento quincenal de 0.69%, lo que subraya la persistencia de la inflación en la región. Aunque la inflación se mantiene en niveles moderados, la presión de los productos agropecuarios y algunos servicios refleja una tendencia de aumento en los costos de vida.
El Índice de Precios Subyacente, que excluye los bienes y servicios más volátiles, mostró un aumento de 0.22% quincenal y 4.46% anual, lo que indica cierta estabilidad comparado con el índice general. Dentro de este componente, los aumentos más notables fueron los relacionados con mercancías (0.20%) y servicios (0.25%), destacando un incremento en los precios de la vivienda y otros servicios diversos.
Sin embargo, fue el Índice No Subyacente el que mostró un aumento considerable, con un incremento de 1.96% quincenal y 5.18% anual. Este índice refleja los productos más volátiles, como los agropecuarios, donde las frutas y verduras experimentaron un notable aumento de 8.34%. Por otro lado, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno también subieron en un 0.48%, lo que contribuyó de manera significativa al alza general de precios.
Los productos más impactados por estos aumentos fueron aquellos básicos, esenciales para la alimentación de las familias. En este sentido, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas registró un aumento de 1.85% quincenal y 7.42% anual, posicionándose como el mayor impulsor de la inflación en los hogares yucatecos. Entre los productos que más contribuyeron a este aumento se encuentran el jitomate, que experimentó un alza de 32.17%, así como otros productos como la calabacita, el tomate verde, la papa, y, por supuesto, el pollo. La electricidad también se incrementó, reflejando una creciente volatilidad en los precios de productos esenciales.
A pesar de estos aumentos, algunos sectores contribuyeron a moderar la inflación. Por ejemplo, los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga, que disminuyeron en un 3.47%, ayudaron a reducir el impacto de otros aumentos. Además, el huevo y el servicio de internet experimentaron bajas en sus precios, lo que ofreció un respiro para los consumidores de Yucatán.
Este panorama económico resalta las dificultades que enfrentan los hogares en la región, ya que los precios de los productos básicos continúan incrementándose, afectando el poder adquisitivo de los ciudadanos. La combinación de estos aumentos, junto con una inflación general que aún se mantiene moderada, genera incertidumbre en las proyecciones económicas para los próximos meses.


