La Revista

PRECAUCIÓN,NIÑOS JUGANDO

LA PELOTA ES REDONDA

Luis Felipe Alvarez

9 de abril de 2026

El ingeniero británico Colin Buchanan advirtió en su informe Traffic in Towns (1963) como la sobre señalización urbana reduce la efectividad de los avisos, y como las señales de “niños jugando” pierden impacto al no estar asociadasa un peligro inmediato.

A diferencia de los señalamientos que advierten de un riesgo inmediato como curvas, baches o reductores de velocidad; estos avisosseñalan un peligro eventual, que en la mayoría de las ocasiones no se presenta y con el tiempo el conductor deja de percibirlos.

​En Estados Unidos y el Reino Unido, algunas ciudades optaron por retirarlas al detectar un efecto contrario al esperado:generaban una falsa sensación de seguridad en niños y padres, lo que terminó incrementandoel número de accidentes.

​En psicología conductual, este fenómeno se conoce como habituación y compensación del riesgo. Y explica como cuando percibimos una situación como “controlada” tendemos a actuar con menos precaución.

​El pasado lunes, en el juego entre Boston yMilwaukee, una barrida con los spikes por delante de Wilson Contreras en segunda baseterminó lastimando al parador en corto de los Cerveceros, David Hamilton. La jugada en cuestión tiene antecedentes importantes, pero por si sola merece un análisis particular.

​En 2016 Grandes Ligas estableció la regla 6.01(j) “Interferencia del corredor en jugadas de doble play” mejor conocida como “regla Chase Utley” con la que se busca proteger la integridad de los jugadores durante la ejecución de una doble matanza y evitar las lesiones que se presentaban cuando los corredores en el intento de evitar la jugada defensiva impactaban violentamente al defensivo.

​Desde entonces en la mayor de las veces los corredores optan por frenar o desviar la barrida ante un inminente doble play. Es en cierto sentido, una renuncia parcial a la vocación ofensiva que hemos aceptado en favor de preservar la integridad de los jugadores.

El problema radica en que al igual que ocurre con los letreros de advertencia urbana, la regla ha generado en los fildeadores una falsa percepción de seguridad, la cual se torna peligrosa el día en que un corredor decide atacar la base con una barrida intensa. Esa variable (la agresividad del corredor) es un factor que no está bajo control de los infielders.Por ello, con o sin la “regla Utley” deberían estar siempre preparados para esquivar la barrida. 

​Es una realidad que la jugada de Contreras fue en respuesta al golpe que recibió de Brandon Woodruff por lo que llevaba una carga de revancha que Hamilton tuvo que pagar. Pero también es verdad que Contreras ha sido golpeado seis veces por Woodruff en 28enfrentamientos y 24 veces en su carrera por lanzadores de los Cerveceros, lo que explica la tensión directa entre ambos.

​Al terminar el juego Wilson Contreras expresó su molestia, advirtió que 24 golpes no pueden ser coincidencia y que, pese a que Milwaukee asegura no tener consigna contra él, “la próxima vez me voy a llevar a uno conmigo”.

​La principal cara ofensiva de los Cerveceros, Christian Yelich, salió en defensa de su equipo, minimizando el incidente, pero sobre todo demeritando el reclamo de Contrerasal declarar: “no es nada nuevo, hemos visto este circo durante los últimos 10 años”. Mensaje que, lejos de calmar los ánimos, tuvo el efecto contrario. Digamos que Contreras es un tanque de gasolina… y Yelich un niño jugando con fósforos.

La Pelota es Redonda

Pero viene en caja cuadrada

Luis Felipe Alvarez

luisfe143102@gmail.com

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