El Ayuntamiento de Mérida llevó a cabo un operativo en el Centro Histórico que derivó en el retiro de 45 puestos ambulantes instalados en las inmediaciones del mercado Lucas de Gálvez, como parte de una estrategia para recuperar espacios públicos y garantizar el libre tránsito peatonal.
La intervención se realizó durante la madrugada en calles cercanas al mercado, específicamente en la zona de la calle 56-A entre 65 y 67, donde autoridades municipales detectaron una ocupación irregular de banquetas y vialidades. Como resultado del operativo, se logró liberar completamente estos espacios que eran utilizados por comerciantes ambulantes, además de retirar aproximadamente 10 toneladas de basura acumulada en el área.
De acuerdo con lo informado por la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada, la acción respondió a la necesidad de restablecer el orden urbano en una zona con alta afluencia de personas. La funcionaria señaló que las condiciones detectadas representaban riesgos tanto para peatones como para los propios comerciantes, al encontrarse instalaciones eléctricas irregulares conectadas al alumbrado público, así como focos de insalubridad derivados de la acumulación de residuos.
Durante el operativo también se desmantelaron estructuras adicionales, entre ellas una bodega clandestina, un baño improvisado y un espacio destinado al estacionamiento de motocicletas junto a la rampa del mercado. Asimismo, se reportó el hallazgo de botellas de alcohol en la zona, lo que evidenció un uso indebido del espacio público más allá de la actividad comercial.
Autoridades municipales subrayaron que el retiro de los puestos no implicó únicamente una acción coercitiva, sino que estuvo precedido por un proceso de diálogo con los comerciantes. Según el Ayuntamiento, durante una semana previa se sostuvieron acercamientos con los vendedores para informar sobre el operativo y buscar alternativas de reubicación dentro de espacios formales, principalmente en los mercados Lucas de Gálvez y San Benito.
El secretario técnico del Servicio Público de Mercados, Alfonso Lozano Poveda, indicó que la administración municipal reconoce la dimensión social del comercio ambulante, por lo que se trabaja en la habilitación de áreas adecuadas para que los vendedores puedan continuar sus actividades en condiciones más ordenadas y seguras.
La autoridad municipal reiteró que estas acciones forman parte de una política permanente de ordenamiento del comercio en vía pública, enfocada en mejorar la movilidad, reducir riesgos sanitarios y garantizar condiciones de seguridad para habitantes y visitantes del Centro Histórico de Mérida. La alcaldesa enfatizó que el objetivo es mantener calles transitables y espacios públicos funcionales, sin dejar de considerar alternativas para quienes dependen del comercio informal como fuente de ingreso.


