El gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum denunció una presunta violación a los acuerdos de confidencialidad luego de que se hiciera pública información relacionada con investigaciones que involucran al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a nueve funcionarios señalados por supuestos vínculos con el grupo delictivo conocido como “Los Chapitos”.
De acuerdo con la información difundida, las acusaciones formarían parte de indagatorias realizadas en colaboración con autoridades extranjeras, lo que implicaría la existencia de acuerdos previos para el manejo reservado de los datos. Ante la divulgación de estos señalamientos, el gobierno federal manifestó su inconformidad al considerar que se vulneraron compromisos institucionales.
Fuentes oficiales señalaron que la filtración compromete la cooperación bilateral en materia de seguridad, particularmente en investigaciones relacionadas con el crimen organizado. En este sentido, autoridades federales subrayaron que la difusión de información sensible puede afectar el debido proceso y la integridad de las investigaciones en curso.
Respecto a los señalamientos contra Rocha Moya, no se han presentado, hasta el momento, imputaciones formales por parte de autoridades mexicanas. Sin embargo, la divulgación de los presuntos vínculos ha generado atención pública y cuestionamientos en torno a la transparencia y el manejo de la información por parte de las instituciones.
El gobierno federal reiteró su postura en defensa de los mecanismos de cooperación internacional y enfatizó la importancia de respetar los acuerdos de confidencialidad. Asimismo, hizo un llamado a evitar la difusión de información no confirmada que pudiera afectar tanto a las personas involucradas como al desarrollo de las investigaciones.
Hasta ahora, no se ha emitido un posicionamiento oficial por parte del gobernador de Sinaloa sobre los señalamientos difundidos.


