El disidente chino Dong Guangping, de 68 años, logró llegar a Corea del Sur tras escapar de China en una lancha inflable, en una travesía marítima que se prolongó por más de 30 horas y que representa su cuarto intento por salir de su país para reunirse con su familia, asilada en Canadá.
De acuerdo con información difundida por CNN, Dong fue rescatado el lunes por la Guardia Costera surcoreana después de que pescadores detectaran una embarcación no identificada cerca de la costa de Taean, en el oeste de Corea del Sur. Las autoridades confirmaron que a bordo viajaba un ciudadano chino de unos 60 años, aunque no revelaron su identidad por motivos de privacidad. Posteriormente, su abogado, Kim Joo-kwang, confirmó que se trataba de Dong Guangping.
Dong, expolicía de la ciudad de Zhengzhou, en la provincia china de Henan, fue despedido tras firmar una carta conmemorativa del décimo aniversario de la represión de Tiananmen de 1989. Desde entonces, enfrentó años de encarcelamiento, detenciones y restricciones vinculadas a su activismo político. Según Amnistía Internacional, fue encarcelado durante tres años en 2001 y detenido nuevamente en 2014 por participar en otro acto conmemorativo relacionado con Tiananmen.
Sheng Xue, activista chino-canadiense, relató que pudo hablar por teléfono con Dong después de su llegada a Corea del Sur. Según contó, el disidente le dijo: “Lo logré, ya estoy aquí”, una frase que reflejaba el alivio tras completar una travesía marcada por el cansancio, la incertidumbre y el riesgo. Sheng también señaló que el motor de la embarcación se averió cuando Dong se aproximaba a la costa surcoreana y que él llevaba dos días sin dormir.
El caso ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos, que han pedido a Corea del Sur no repatriar a Dong a China. Human Rights in China afirmó que el hecho de que un hombre cercano a los 70 años se viera obligado a cruzar mar abierto en un pequeño bote inflable constituye una fuerte denuncia sobre la situación de los derechos humanos en China.
La historia de Dong incluye varios intentos fallidos por escapar. En 2015 huyó a Tailandia junto con su esposa e hija, donde solicitaron el estatus de refugiado ante Naciones Unidas. Aunque su familia logró trasladarse a Canadá, él fue devuelto a China, condenado a prisión y liberado en 2019. Más tarde intentó llegar nadando a Kinmen, una isla controlada por Taiwán, y en 2020 cruzó a Vietnam, pero fue detenido y deportado nuevamente a China en 2022.
Actualmente, Dong permanece bajo custodia en Corea del Sur por presunta infracción de las leyes migratorias, mientras su caso será remitido a la fiscalía. Sheng Xue indicó que ya escribió al Departamento de Asuntos Globales de Canadá para pedir apoyo y advirtió que una repatriación forzada podría exponerlo a encarcelamiento, tortura, desaparición o incluso la muerte.
El caso plantea un desafío diplomático para el Gobierno surcoreano, que mantiene una relación compleja con China, y vuelve a poner en el centro del debate la situación de los disidentes chinos que buscan protección internacional tras años de persecución política.


