La comunidad educativa de Celestún, Yucatán, permanece de luto tras el accidente registrado en la carretera Mérida-Celestún, donde cinco personas perdieron la vida, entre ellas maestras de preescolar y una menor de edad. El hecho llevó al Jardín de Niños Emiliano Zapata a suspender actividades escolares del 26 al 29 de mayo, como medida de acompañamiento emocional para estudiantes, familias y personal docente.
Entre las víctimas identificadas se encuentran las docentes Diana Abril Domínguez Huh y Kristel López, así como la niña Ximena Yocelyn, originaria de Celestún. De acuerdo con los reportes preliminares, las maestras regresaban a Mérida después de concluir su jornada laboral cuando el vehículo en el que viajaban fue impactado de frente por una camioneta turística que presuntamente invadió el carril contrario.
La dirección del plantel pidió a madres y padres de familia actuar con sensibilidad ante lo ocurrido, proteger emocionalmente a los menores y evitar la difusión de imágenes, videos o versiones no confirmadas relacionadas con el siniestro. La suspensión de clases fue considerada parte de un periodo de respeto y acompañamiento para la comunidad escolar afectada.
El accidente generó muestras de solidaridad en distintos municipios del poniente de Yucatán. Autoridades de Hunucmá, Tetiz, Kinchil y Celestún expresaron condolencias a las familias de las víctimas y a la comunidad educativa, mientras habitantes del puerto comenzaron a organizar apoyos para los familiares y compañeros de las personas fallecidas.
Tras la tragedia, el gobernador Joaquín Díaz Mena informó que la carretera federal Mérida-Celestún será intervenida en al menos cinco tramos considerados de mayor riesgo. El proyecto contempla trabajos de ampliación y rehabilitación con una inversión superior a los 100 millones de pesos, con el objetivo de mejorar la seguridad vial en esta vía.


