La película de terror Backrooms se consolidó como el mayor éxito doméstico en la historia de A24 tras superar los 100 millones de dólares en la taquilla de Norteamérica durante sus primeros seis días de exhibición. La cifra permitió que la producción rebasara a Marty Supreme, que mantenía el registro del estudio en Estados Unidos con 96 millones de dólares. A nivel mundial, la cinta acumula poco más de 134 millones de dólares, mientras que Marty Supreme conserva, por ahora, el récord global de A24 con 191 millones.
El largometraje, dirigido por Kane Parsons, de 20 años, tuvo un arranque de 81.45 millones de dólares en 3,442 salas durante su primer fin de semana, además de alcanzar 118 millones de dólares a nivel global en ese mismo periodo. Con ese debut, Backrooms superó ampliamente el anterior récord de apertura de A24, registrado por Civil War con 25.5 millones de dólares.
La producción está basada en The Backrooms, una serie de YouTube creada por Parsons y vinculada a una leyenda urbana de internet sobre un laberinto interminable de oficinas vacías, pasillos inquietantes y espacios aparentemente abandonados. El concepto surgió en 2019 en el foro 4chan, a partir de una imagen de una habitación amarillenta iluminada con luces fluorescentes.
La película cuenta con las actuaciones de Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass y Finn Bennett. Su presupuesto fue de 10 millones de dólares y el proyecto contó con el respaldo de Chernin Entertainment, Atomic Monster y 21 Laps Entertainment, lo que refuerza el alcance de una propuesta nacida en comunidades digitales y trasladada al circuito comercial de cine.
El desempeño de Backrooms también ha sido señalado como un indicador del peso creciente de los creadores formados en plataformas digitales. Michael De Luca, ejecutivo de Warner Bros., afirmó que estos realizadores “hacen películas para su audiencia”, en referencia a los seguidores que han construido durante años en sus canales.
Con este resultado, A24 suma un nuevo hito en su trayectoria dentro del cine independiente y de género. Backrooms no solo marcó el mejor estreno del estudio, sino que también confirmó el potencial comercial de las historias surgidas de internet, especialmente entre las audiencias jóvenes que han seguido la evolución del fenómeno desde sus primeras versiones digitales.


