Por: Eduardo Ruíz-Healy.
Correo: redaccion@larevista.com.mx
Eduardo Ruiz-Healy
@ruizhealy
En 2021, las muertes por terrorismo se redujeron un
1.2% hasta 7,142 muertes y ahora son un tercio de lo que eran en su apogeo en
2015. La pequeña caída se reflejó en una reducción en el impacto del
terrorismo, con 86 países registrando una mejora, en comparación con 19 que
empeoraron (…) el número de ataques a nivel mundial aumentó en un 17% a 5226
(…) la letalidad de los ataques disminuyó de 1.6 muertes por ataque a 1.4
muertes durante el período de 12 meses.
“El número de países que experimentaron al menos una
muerte por terrorismo en el último año fue de 44, un ligero aumento en
comparación con los 43 países en 2020. Otros 105 países no tuvieron muertes o
ataques por terrorismo en 2021. Este es el mayor número de países desde 2007”.
Lo anterior se lee en el reporte de la 9ª edición del
Índice Global de Terrorismo (IGT) elaborado por el Instituto para la Economía y
la Paz (IEP), un think tank independiente basado en Sídney (Australia).
El IGT 2022 califica del cero al 10 a cada país,
siendo más alta la calificación conforme mayor sea el impacto del terrorismo.
Así, los países con una calificación de 8 a 10 padecen un muy alto impacto; de
6 a 7.99 un alto impacto; de 4 a 5.99 un impacto medio; de 2 a 3.99 un bajo
impacto; de 0.1 a 1.99 un muy bajo impacto; y 0 sin impacto.
Una buena noticia es que México, con 2.428 puntos, es
un país en donde el terrorismo causa un bajo impacto y ubicándose en el lugar
61 de los 163 países incluidos en el IGT.
Sorprendentemente, Estados Unidos, con una
calificación de 4.961, queda en el lugar 28 del IGT, lo que significa que
presenta un impacto medio.
De acuerdo con el reporte del IGT, “Desde 2007, ha
habido 84 ataques en los EEUU que atribuidos a individuos y grupos políticamente
motivados, en comparación con 19 ataques atribuidos a grupos religiosos (…) hay
un alejamiento del terrorismo afiliado con grupos específicos, hacia individuos
y grupos que son impulsados por una ideología específica, pero no afiliados
formalmente a un grupo organizado. De los 161 ataques entre 2007 y 2021, solo
19 estaban afiliados a un grupo terrorista específico”
Refiriéndose a México, el IGT anota: “El terrorismo en
México tiene motivaciones predominantemente políticas y la actividad delictiva
de los cárteles no se incluye como terrorismo en este informe. La violencia
contra políticos y periodistas continúa amenazando la estabilidad en México con
un gran número de asesinatos ocurridos en México en los últimos dos años. Por
lo menos 102 políticos fueron asesinados en el período previo a la elección de
junio de 2021. Además, nueve periodistas fueron asesinados en 2021, el mismo
número que el año anterior. Si bien el terrorismo en México ha disminuido, la
actividad de los cárteles continúa dominando el panorama del crimen, con casi
6000 incidentes de violencia de carteles que resultaron en más de 7000 muertes
en 2021”. “La actividad delictiva de los cárteles no se incluye como
terrorismo” porque sus crímenes, aunque violentos y sangrientos, no son una
“sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”, como define
terrorismo el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española.


