Por: Cristina Padín.
Era un concurso. Ganaría uno de aquellos. Y el Sabio decidió que leería unos párrafos. Leer es muy bueno, nunca es confiable el que no aprecia un libro. Tras la lectura las ideas quizá estuvieran más claras..
Uno/a era de espíritu noble y palabra amable. Valiente y de trato serio y formal. Leía novelas y versos, adoraba el mar y el mar de Almería. No profería insultos, era la elegancia. Vestía bien.
Otro/a dominaba el sarcasmo y poseía el don de criticar.. al no hablar nunca de lecturas se desconocía si leía. Le gustaban la apariencia y el posturear. Vestía a la moda y tenía un tono de voz alto.
El primero/a se emocionaba con el toreo, era feliz con una copa de vino, conocía la tradición. El segundo/a decía emocionarse con el toreo, afirmaba beber a veces vino, aseguraba conocer las costumbres..
El Sabio no les dijo si eran hombres o mujeres. Qué edad tenían. En qué lugar vivían o si tenían pareja o alguien al que besar. Hizo una descripción de actos y de conductas…
Y cada uno ya supo a quién elegiría para ganar el concurso. Lo bueno siempre vence a lo malo…
Dedicado a Almería, lugar que me fascina y que lleva un guiño
Dedicado al bien, a lo bueno
A los que no gritan ni insultan
Al toreo
A los libros
A Luis y familia en día tan bonito
A los sabios
A las copas de vino
Y a la verdad


