El diestro Joselito Adame triunfó
en la tarde de su encerrona en la Plaza México, cortando tres apéndices para
conquistar así la salida en volandas, abriendo la Puerta Grande. Las dos orejas
del torero de Aguascalientes llegaron con el toro “Mexicano”, que procedió del
hierro de Teófilo Gómez, con el que sobresalió con un quite por chicuelinas, y
con la muleta, cuajó una faena que fue a más gracias a la claridad y movilidad
del burel. Tandas con profundidad y hondura ligó Adame, consiguiendo torear muy
despacio, y templado, cuajando el toreo en redondo y también por el izquierdo,
hilvanó trazos con la mano muy baja. Dejó estocada certera y por ello obtuvo
dos orejas.
La encerrona abrió con el toro
“Siempre Fiel”, de la ganadería de San Isidro, un toro con movilidad que le
permitió imprimir la calidad con el saludo capotero, trazando verónicas con
mucha cadencia, sellando con una media pinturera, además, se recreó con un
quite de buena manufactura por tafalleras. Con la muleta, Joselito aprovechó lo
que el toro de San Isidro ofreció, pues aunque faltó fuerza tuvo un fondo de
nobleza, transmitiendo más por el pitón izquierdo donde llegaron las series
reunidas y con recorrido. Falló con la espada y escuchó palmas. Con el tercero
(bis), de nombre “Ventilador”, de la ganadería de Montecristo, Joselito
encontró pocas opciones para el lucimiento, debido a que salía suelto. Lució
una vez con el fino manejo del capote al realizar el “Quite de Oro”, y con la
muleta, estuvo valeroso y esforzado con el toro que buscó el refugió de las
tablas, y ahí, Adame se esforzó en todo momento. Mató al primer viaje y fue
silenciado.
“Premio Nacional”, de la
ganadería de Villa Carmela, cuarto del festejo, fue un ejemplar deslucido y sin
clase, con el que Adame porfió, buscando la embestida por ambos pitones,
extrayendo a cuenta gotas los muletazos. Una vez más estuvo certero con la
toledana; se retiró en silencio. Con “Perlito”, del hierro de Montecristo,
Adame salió decidido y se fue a recibirlo a porta gayola, y con la misma
convicción se recreó con un quite por zapopinas con el sello que le
caracteriza. Cubrió con valor y verdad el segundo tercio, con dos pares,
destacando con el tercero que fue de poder a poder. Dejó destellos de calidad,
sin embargo, el toro fue de medias embestidas y además tendía a defenderse,
sobre todo cuando se sentía protegido en tablas. Estoico cerró su labor con bernadinas,
sellando con una gran estocada para cortar una oreja de peso.
Ficha: Tercera Corrida de la
Feria Guadalupana en la Plaza México, seis toros de diversas ganaderías San
Isidro, Teófilo Gómez, Montecristo (tercero y quinto), Villa Carmela, y Barralva,
de juego variado, del que destacó el segundo que fue de arrastre lento.
Joselito Adame, palmas, dos orejas, silencio, silencio, oreja, y silencio tras
aviso.
Saludó en el tercio el banderillero Gustavo Campos.
Fue aplaudido el
picador César Morales.
Posterior al paseíllo se rindió un minuto de aplausos a
la memoria del ganadero Fernando Ochoa Ponce de León, y del banderillero
Joaquín Angelino, que fallecieron este domingo.


