El joven diestro hispano José Garrido fue el triunfador de la corrida de esta tarde en la Plaza Mé-
xico, pues paseó la única oreja concedida durante una tarde en la que Ignacio Garibay y el confirmante
Diego Sánchez se mostraron esforzados en sus lotes respectivos del encierro de Arroyo
Zarco.
Diego ratificó su doctorado ante un toro bajito y armonioso de hechuras, el cual brindó embestidas
interesantes y que le permitieron mostrar su concepto templado del toreo, componiendo la figura
en trazos que tuvieron buen acabado. Cierto es que el toro vino a menos, de tal suerte que el trasteo
no cobró mayor altura.
Ignacio Garibay se las entendió con un ejemplar que se aquerenció en tablas y doblaba contrario.
Tesonero se mostró el capitalino, intentando dejarle siempre puesta la muleta al segundo de la
tarde.
Tersos y elegantes fueron los cambiados por delante que ejecutó Pepe Garrido ante el castaño que
hizo tercero, mostrando su concepto sevillano del toreo. El público anduvo receptivo a una faena
que mantuvo siempre el interés, rematada con una estocada entera que fue suficiente para que el
juez de plaza la concediera el trofeo, ante mayoritaria petición.
Complicado lo tuvo Garibay frente al cuarto de la función taurina, puesto que el de Arroyo Zarzo
tenía a ceñirse, sin emplearse en las telas y con un peligro sordo. El capitalino no escatimó esfuerzo
alguno y resolvió la papeleta con dignidad.
De similar comportamiento fue el quinto. Pepe Garrido mostró el oficio adquirido, así como su
técnica y buena planta de torero, así que supo sacar adelante la no fácil situación.
Diego Sánchez cerró plaza ante un colorado que de salida saltó al callejón, llegando resabiado al
tercer tercio de la lidia. El de Aguascalientes plantó cara con valor, pero sólo pudo estar valiente
delante de un astado que desarrolló sentido y prácticamente no ofreció prestación alguna.
Para el próximo domingo se anuncia un encierro de La Joya, el cual será lidiado y estoqueado por
los matadores Diego Silveti, Andrés Roca Rey y Luis David Adame.
Ignacio Garibay (plomo y oro): Silencio en su lote. José Garrido (sangre de toro y
oro): Oreja y silencio tras aviso. Diego Sánchez (malva y oro): Palmas tras ligera
petición y Incidencias: Sánchez confirmó con “Brillante”, número 230, negro bragado,
con 477 kilos. Sobresalió en banderillas Diego Martínez, que saludó en el 2o.
Y en varas, Erik Morales, que picó con arrojo al 4o.


