Por Genoveva Castro Manzanilla
Bueno, y el caminar al anhelado 18 sigue su curso. Después de lo ocurrido el domingo 4 de este mes, las fuerzas políticas, inversionistas y lo supremo del Poder Público nacional hacen balance de sus alcances y debilidades. Más allá del cómo vayan quedando los resultados finales de esas elecciones, ya se puso en el escenario mexicano de lo que sí se podría y de lo que aún falta por afinar para tomar para el próximo sexenio las riendas máximas en el país.
Son diversas las observaciones que están presentando los analistas especializados de estos temas político-electorales. La medición del comportamiento ciudadano es finamente focalizada. Desde luego, que se apresuran también los indicados de uno u otro bando para manifestar lo acordado en sus convenios o convencidos de sus posibles preferencias en lo mediático. Claro, que existe, importante sector que prefieren apostarle por esa verticalidad que urge a nuestra golpeada democracia nacional.
Hechos que no se pueden saltar; escenas que se pensaban sacadas de las aportaciones de los partidos políticos y de los árbitros electorales. No se señala a ningún partido en especial, que conste, se registra lo que todo México miró el domingo de estas elecciones tema de varias semanas más. Al interior del territorio mexicano hay la repartición de triunfos y derrotas, pero, en el marco internacional, sin tomarlo en cuenta, de nuevo podríamos quedar cortos, según los apuntes de nuestros enlaces capitalinos como tenor de la presente convocatoria del tema electoral.
Parece que seguirá siendo un tema pendiente el de la decisión, independencia y objetividad de los órganos electorales, esto, como instituciones integradas por cuotas partidarias. Sus ocupantes tienen una deuda con quienes los pusieron, es lógico, se subrayó en la mesa escogida en restaurante de Polanco. El sentir nacional podría estar en la falta de gente realmente comprometida, pero, con la verdad e imparcialidad salida de la cultura ciudadana; sin candados ni compromisos que los obliguen a devolver el favor a determinado partido político, algún funcionario de gobierno, pariente o a los líderes partidistas.
Habrá muchos escritos compensando lo que faltó o lo que se requiere indicar para fortalecer las estrategias finales de quienes siguen conduciendo los procesos llamados democráticos en las líneas político-electorales. Bastaría con hacer una revisión de esas instituciones locales para observar los lazos de parentesco con funcionarios de alto nivel de los gobiernos y su estela partidista de toda la vida. Es un tema que a México le cuesta mucho, en el estancamiento de la democracia. En procesos nacionales se ha visto, por ejemplo, a un PVEM hacer de todo lo que está prohibido y no pasa nada ¿Quién ordena esa impunidad? Se vio, en su momento, a un PT no llegar al porcentaje para retener su registro nacional, pero, una fórmula mágica dicta para operar en una comunidad y estallar la ayuda permitida para su subsistencia. Algunos historiadores dicen que en el inicio del PT contó con el sustento total del ex Presidente de México, Carlos Salinas de Gortari. ¿Quién ordenó tal mecanismo salvador?
En fin, dijeron los convocados con etiqueta de pluralidad, y que, con ella coincidieron en ese mensaje que se necesita consolidar, incluso hasta para que luzcan más los triunfos logrados íntegramente con el voto llegado a las urnas. No cabe la menor duda que el presidente de México, Enrique Peña Nieto del PRI, le ganó la partida al opositor Andrés Manuel López Obrador de MORENA. El tabasqueño cayó en las redes del bombardeo que era lógico llegaría a su máximo esplendor, pero, no supo manejarlo. Mencionan que incluso pudo actuar de manera diferente y mostrar una cara diferente como sigue esperando gran sector de México para lograr convencer que es una opción serena, prudente en el que se pueda confiar, sin llegar a estallar con poses fuera de una figura que aspira a la silla Presidencial. Perdió la posibilidad de explotar el posicionamiento a esos ataques. Le faltón estilo y serenidad, para hasta sacarle provecho y tener el ingenio de voltear esa situación. Ni modo.
En los aspectos fríos, expresan los esforzados funcionarios de varias dependencias dependientes en su mayoría del PRI y del PRD, y otros que se han salvado desde su instalación con el PAN, más los de MORENA que sacan la cabeza; la verdad es que el PRI pudo manejar lo que algunos daban como una crisis más profunda. No se puede decir que todo bien, luego de un análisis serio de los números de votos obtenidos y zonas ganadas y perdidas. Hay que ajustar, algo sigue pasando, pero, con todo el engranaje en funcionamiento dejan expresiones de victorias.
El PRI, deberá, necesariamente, no caer en la soberbia, más bien saber extender la mano a liderazgos que sumen votos, a consolidar sus alianzas y a afinar, es necesario, algunas formas. Salen, con respiro y oxigenación, y se utiliza el expresar que siguen en su programa en ascenso por hacer, otra vez, todo lo necesario para seguir a la cabeza de la Presidencia de la República, es una realidad, reconocieron nuestros puntuales enlaces nacionales.
No dejaron de mencionar, la gratitud que recibirá no solo de su partido el PRI, sino del primer priista de México hacia el diputado federal, Jorge Carlos Ramírez Marín. El político yucateco con ese estilo instalado ya en esas alturas mayores, quizá, en vez de ir por la gubernatura de su entidad, como sus más cercanos seguidores, ya dan como un hecho; con esta demostración sea convocado para liderar el Senado de la República. Cuando fungió de línea directa desde el Congreso de la Unión con el gobierno panista de Felipe Calderón Hinojosa e incluso directamente con el ex mandatario panista realizó excelente papel de mediador, en donde pudo de manera constante aplicar el gana-gana.
Independiente de las corridas en el Estado de México, el yucateco ya cumplió con creces con la encomienda directa, comprometida y acordada. Está en un nivel de buen ánimo, que, incluso puede mover inevitablemente los planes y proyectos de otros grupos del estado con posicionamiento nacional. La oportunidad se le presentó y la aprovechó. Ramírez Marín debe estar refrescando sus proyectos y afinando, con su grupo de asesores nacionales y locales, la manera de cómo se irán dando lo siguientes pasos para aglutinar más esferas empresariales, sindicales, liderazgos reales de los de adentro y de la gama muy rica de las fuentes ciudadanas. Ojalá, que este buen paso ya en sus talentos, no le empiecen a generar a don Jorge Carlos esos sonidos a los oídos proveniente de las voces que con frecuencia les llegan a los hombres del poder público sus asistentes de ir cerrando puertas, llamadas, bloqueos, comunicaciones y guardar trabajo conjunto con el exterior que es quien, a la postre abonaría fuerte para la consolidación macro de cualquier proyecto del tema político-electoral. Bien jugado, aclamaron los asistentes en esta nueva reunión en la Ciudad de México. Pendientes todos en estos días siguientes del panorama político nacional y local.


