Especial / La Revista
Finalmente el pasado sábado uno de
diciembre, México ya tuvo un nuevo Presidente de México en la persona de Andrés
Manuel López Obrador, emanado del partido Morena y que después de tres intentos
por alcanzar la Presidencia del país lo logró y sucedió en el cargo al priista
Enrique Peña Nieto y de entrada dos aspectos fueron fundamentales en esa ceremonia;
su afán por desautorizar y fustigar el modelo neoliberal aplicado desde el año
1982 y dejar claro que pese a las críticas o dudas sobre el tema, no buscará
reelegirse en el 2024.
De paso, uno de los primeros aspectos
trascendentales luego de su toma de posesión, fue la reunión en el seno de la
CONAGO con todos los gobernadores del país que no son precisamente de Morena y
que presionaron por escrito y también de manera verbal, para lograr que los
coordinadores de programas de Desarrollo Social en los estados del país,
folclóricamente llamados también “súper delegados”, no tengan a su cargo
ninguna injerencia directa en materia de seguridad en cada entidad ya que esa
función deberá corresponder a la figura e investidura de cada gobernador en el
país.
En Yucatán, el único estado que aparece en
el país como el que presenta mayores índices de seguridad, el gobernador
Mauricio Vila Dosal, dio a conocer que fue provechosa la junta en la que el
mismo Presidente de la República aceptó la demanda de los mandatarios para
clarificar ese tema y garantizar que
serán los gobernadores los que coordinen y se dirijan a las instancias
militares y navales para trabajar en pro de la seguridad en cada estado del
país.
Otro aspecto relevante fue que el
Presidente del país dedicó poco más de 45 minutos para explicar su opinión
acerca de lo que llamó debacle económica y social que provocó el neoliberalismo
en el país y reiteró su política desde los tiempos en que fue candidato
presidencial, “austeridad republicana” y quitarle dinero a los de arriba para
darles más a los de abajo.
Aunque fustigó por otro lado la exacerbada
corrupción que flageló al país y prometió que en su administración “todos nos
vamos a portar bien”, López Obrador dejó
en claro que no entrará a una dinámica de cacería de brujas o persecución pues
se “perdería tiempo valioso” para emprender las reformas y “Cuarta
Transformación del país”.
Es más –apuntó- “No alcanzarían los
juzgados y las cárceles para abordar el tema de la corrupción que ha ocurrido
en el país, dijo.
Uno de los temas más han venido
preocupando desde el triunfo de López Obrador y su llegada a la máxima silla
presidencial es precisamente los recortes y reajustes que podrían afectar
particularmente a los estados del país.
También la nueva figura de los
coordinadores del gobierno Federal en
cada estado del país y el hecho de que se echará reversa a la posibilidad de
que ellos tuvieran el control en materia de seguridad, dejó tranquilos
relativamente a los mismos mandatarios, particularmente los emanados del PAN y
del PRI.
Desastre
el neoliberalismo
En su primer discurso y ante la misma
Cámara de Diputados, por cierto de mayoría de su partido, Morena, arremetió
contra las reformas estructurales y la política económica neoliberal -o
neoporfirista, como se refirió a ella-, la cual calificó como un desastre para
el país, pues generó pobreza, desigualdad y corrupción.
“El distintivo del neoliberalismo es la
corrupción, suena fuerte, pero privatización ha sido en México sinónimo de
corrupción, desgraciadamente casi siempre ha existido este mal en nuestro país,
pero lo sucedido en el periodo neoliberal no tiene precedente”, aseguró ante
legisladores, invitados, muchos de ellos, presidentes de otras naciones.
López Obrador pidió al Congreso de la
Unión, con carácter urgente, su apoyo para crear la Guardia Nacional, a fin de
cumplir con una parte de su estrategia para combatir la inseguridad y al mismo
tiempo dotar a las fuerzas armadas de un marco legal que les permita realizar
tareas de seguridad pública.
“Sé que es un tema polémico, pero tengo la
obligación de expresar mi punto de vista con realismo y argumentos, las fuerzas
armadas están entre las mejores instituciones de México”, afirmó y por ello
justificó el hecho de que sean precisamente los mandos castrenses los que vayan
a estar a cargo de esa lucha por “pacificar” a México.
Ante el ahora ex presidente Enrique Peña
quien dejó el 30 de Noviembre ese encargo, López Obrador habló directo y
tajante en contra de la política económica, la reforma energética, la laboral y
la educativa.
De hecho aseguró que la reforma educativa
se irá para atrás y que no se permitirá la agresión o mal trato a los maestros
del país.
Señaló que su intención es acabar con
privilegios dentro del gobierno y gastos innecesarios y superfluos además de
redimensionar el aparato burocrático federal.
Prácticamente reafirmó todo lo dicho a lo
largo de los años de su campaña por la Presidencia del país y en el caso del
Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, todo parece indicar –al
menos así se vio esta semana- que continuará por motivos financieros.
Parar la obra costaría más de 120 mil
millones de pesos en demandas que el gobierno federal –ahora de López Obrador-
no podría enfrentar.
Primera
reunión Conago
Por otro lado, el presidente Andrés Manuel
López Obrador se reunió por primera vez con todos los gobernadores del país en
Palacio Nacional, con quienes dialogó sobre diversos temas de los estados.
En la LV Reunión Ordinaria de la
Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) los mandatarios estatales
abordaron asuntos como la cooperación entre las entidades.
En la reunión el gobernador de Hidalgo,
Omar Fayad, consideró que la creación de la Guardia Nacional que plantea el
Gobierno Federal es un nicho de oportunidad para tener mayor seguridad y
atender delitos en beneficio de la población.
Expuso que su estado ya había pedido la
presencia del Ejército, pero no lo mandaban porque Hidalgo está entre los menos
violentos e inseguros del país.
Sin embargo, se acordó con la pasada
administración federal pagar la presencia militar, lo que les ha permitido
mantenerse como una entidad segura en medio de otros estados violentos del
país.
A su llegada a la reunión en Palacio
Nacional, indicó que se tienen varios temas para dar continuidad a lo que ya
han platicado con el presidente, sobre la agenda de la Federación y la
coordinación con los estados; entre los temas a tratar estarían seguridad,
combate a la pobreza y coordinación.
Destacó la importancia de estar preparados
para los cambios que se tendrán en el país, algunos de los cuales se han ido
anunciado, y en ese sentido empezar un trabajo ordenado, coordinado y estrecho
con el presidente, pues la gente espera que todos los poderes de gobierno, más
allá de partidos políticos y credos, trabajen de manera conjunta.
Al preguntarle sobre los delegados
federales para la atención de programas aclaró que el presidente tiene la
facultad de organizar su gobierno como lo decida, y coincide con el Ejecutivo
federal en el sentido de que Hidalgo no requiere de 50 delegados federales para
atender la relación entre el Gobierno de la República y la entidad.
Omar Fayad opinó que se debe adelgazar la
burocracia y desparecer todas las delegaciones federales y el presidente ya ha
nombrado una nueva figura; en el caso de Hidalgo ya se ha reunido con el
representante.
“No le veo ningún problema, al contrario,
la relación directa con el presidente no la vamos a perder nunca, no le veo
conflicto, porque los gobernadores como su servidor somos electos democráticamente”,
agregó.
“Si él logra consolidar el avance en la
descentralización, vamos a avanzar; si desaparece las delegaciones federales,
transfiere funciones a los estados; otras las deja en manos de su delegado o
representante en el estado, compartimos información, compartimos trabajo, nos
cuidamos los unos a los otros, no veo por qué debamos de tener ningún
problema”, añadió.
Pero sí dejaron claro que en materia de
seguridad, es un tema que quien debe tener control y responsabilidad son
precisamente los gobernadores del país.
Tren
Maya
Al parecer la presencia del Tren Maya
significará derramas extraordinarias para la región, entre ellas Yucatán. Por
tanto la obra es vista con simpatía por el gobierno del Estado del panista
Mauricio Vila Dosal, empero otro tema de preocupación está siendo la cuestión
presupuestal.
Independientemente de las medidas
adoptadas para la austeridad, es importante que se tome en cuenta que los
recursos de participaciones federales y de aportación al Estado no puedan
reducirse por cuestión personal o decisiones unilaterales.
Todo esto, en momentos que se discute y
estará por presentarse ante el Congreso del Estado, el presupuesto de Yucatán
para el año 2019.
El año pasado, el presupuesto fue de
alrededor de 32 mil millones de pesos.- Yazmín Rodríguez Galaz


