China confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizará una visita de Estado al país asiático del 13 al 15 de mayo de 2026, por invitación del presidente Xi Jinping, en un encuentro que se perfila como un momento relevante para las relaciones entre Washington y Beijing.
La visita se produce en un contexto de tensiones comerciales entre ambas potencias, luego de meses de negociaciones, medidas arancelarias y consultas diplomáticas orientadas a estabilizar una relación bilateral marcada por desacuerdos económicos, tecnológicos y geopolíticos. De acuerdo con la información disponible, uno de los temas centrales será la agenda comercial, especialmente tras la tregua arancelaria acordada en 2025.
Antes del encuentro entre Trump y Xi, una delegación china encabezada por el viceprimer ministro He Lifeng tiene previsto sostener consultas comerciales con representantes de Washington en Corea del Sur. En paralelo, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, realizará una gira por Corea del Sur y Japón, donde abordará asuntos económicos bilaterales y posteriormente se reunirá con He Lifeng en Seúl.
El viaje de Trump a China había sido pospuesto previamente debido a la crisis derivada de la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, ocurrida el 28 de febrero, lo que impidió que la reunión se llevara a cabo en la fecha inicialmente prevista. La situación en Medio Oriente también forma parte del contexto diplomático que rodea la visita, debido a sus implicaciones energéticas, comerciales y de seguridad internacional.
La reunión entre ambos mandatarios será observada de cerca por la comunidad internacional, ya que Estados Unidos y China mantienen diferencias en temas como comercio, tecnología, seguridad regional y Taiwán. Aunque no se han anticipado acuerdos concretos, el encuentro podría servir para mantener abiertos los canales de comunicación entre las dos mayores economías del mundo y reducir el riesgo de una escalada en sus disputas bilaterales.


