La concentración de la Selección Mexicana rumbo al Mundial 2026 quedó marcada por una intensa jornada de tensión entre clubes de la Liga MX, la Federación Mexicana de Futbol y el cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre, luego de que Toluca recibiera un permiso especial para contar con Alexis Vega y Jesús Gallardo en la previa del partido de vuelta de las semifinales de la Concacaf Champions Cup ante LAFC.
El conflicto se originó después de que Toluca solicitó a un alto directivo de la Federación Mexicana de Futbol autorización para liberar temporalmente a Vega y Gallardo, pese a que existía un acuerdo previo entre la Selección Mexicana y los clubes para que los jugadores convocados al Mundial se concentraran a partir del 6 de mayo, sin participar en la Liguilla del Clausura 2026 ni en compromisos pendientes de la Concacaf Champions Cup.
La presencia de ambos futbolistas en el entrenamiento de Toluca en el Estadio Nemesio Díez provocó inconformidad entre otros equipos, especialmente Chivas, que cuestionó por qué el club mexiquense había recibido una excepción mientras el resto había respetado el acuerdo. La molestia aumentó cuando circularon videos de Vega y Gallardo trabajando con los Diablos Rojos.
Ante la falta de una explicación inmediata, Amaury Vergara, propietario de Chivas, expresó su inconformidad en redes sociales durante la madrugada del 6 de mayo. “Los acuerdos son válidos solamente cuando todas las partes los respetan. Le instruí a la Dirección Deportiva que nuestros jugadores se reporten mañana en las instalaciones del club”, escribió.
Tras ese posicionamiento, Chivas ordenó que Raúl Rangel, Roberto Alvarado, Armando González, Brian Gutiérrez y Luis Romo se presentaran en las instalaciones del club y no directamente con la Selección Mexicana, lo que elevó la presión sobre la Federación Mexicana de Futbol y puso en riesgo el inicio de la concentración nacional.
La respuesta de la FMF llegó por la mañana, cuando emitió un comunicado en el que ratificó que todos los futbolistas convocados debían reportarse en el Centro de Alto Rendimiento de la Ciudad de México. El mensaje incluyó una advertencia directa, avalada por el cuerpo técnico de Javier Aguirre: “Todos los jugadores deberán reportarse en el Centro de Alto Rendimiento de la Ciudad de México. Por instrucciones del cuerpo técnico, el jugador que no acuda hoy a la concentración quedará fuera de la Copa del Mundo”.
De manera paralela, la Federación informó a Toluca que debía liberar a Alexis Vega y Jesús Gallardo, sin posibilidad de que disputaran el encuentro de vuelta de las semifinales de la Concacaf Champions Cup. Una vez que Chivas tuvo conocimiento de que Toluca cumpliría con el acuerdo original, el club rojiblanco aceptó permitir que sus cinco seleccionados se incorporaran a la concentración nacional.
El Club Deportivo Guadalajara también difundió un comunicado en el que reiteró su postura institucional y confirmó que sus jugadores acudirían al llamado de la Selección Mexicana. “Estamos enterados de que se respetarán los acuerdos que se tomaron meses atrás, luego del posicionamiento emitido por la presidencia del Club Deportivo Guadalajara. En Chivas respetamos los deseos de nuestros jugadores por representar a México en el Mundial 2026 y de ninguna manera seremos un factor que trunque esa posibilidad, por lo cual se presentarán a la concentración en tiempo y forma”, señaló la institución.
Javier Aguirre compareció posteriormente ante los medios de comunicación para reafirmar que la planificación de la Selección Mexicana no tendría modificaciones. El entrenador aseguró que “el plan sigue como se había hecho” y estableció que todos los convocados debían llegar al Centro de Alto Rendimiento antes de las 20:00 horas del miércoles 6 de mayo.
El primer jugador de Chivas en reportar fue Brian Gutiérrez, quien llegó al CAR alrededor de las 14:00 horas. Más tarde se incorporaron el resto de los futbolistas rojiblancos, así como otros elementos convocados por Aguirre.
La incertidumbre se mantuvo hasta los minutos finales del plazo fijado por el cuerpo técnico, debido a que los jugadores de Toluca aún no se presentaban. Finalmente, Alexis Vega y Jesús Gallardo llegaron al Centro de Alto Rendimiento con apenas cuatro minutos de margen antes del límite establecido.
Con la llegada de todos los convocados, la Selección Mexicana logró superar una crisis que durante 25 horas puso en duda el arranque ordenado de su concentración mundialista. El episodio evidenció la tensión entre los intereses de los clubes y las prioridades del combinado nacional, en un momento clave para la preparación de México de cara al Mundial 2026.


