El gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, supervisó la conclusión de los trabajos de rehabilitación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales en el fraccionamiento Santa Cruz Palomeque, al sur de Mérida, una obra destinada a mejorar las condiciones sanitarias y ambientales de la zona.
La intervención contó con una inversión aproximada de cinco millones de pesos y beneficiará directamente a más de dos mil 600 habitantes, quienes durante años enfrentaron problemas derivados del mal funcionamiento de esta infraestructura, como desbordamientos, malos olores y riesgos de contaminación en sus viviendas.
Los trabajos realizados incluyeron la renovación integral de las instalaciones hidráulicas del cárcamo de bombeo, la rehabilitación de la fontanería del digestor anaerobio y la mejora de los sistemas de purga del sedimentador. Además, se incorporó nuevo equipamiento electromecánico, se actualizaron las redes eléctricas y se ejecutaron labores de obra civil y herrería, lo que permitió restablecer la operatividad del sistema.
Durante el recorrido, el mandatario estatal destacó que este tipo de proyectos, aunque no siempre visibles para la población, son fundamentales para garantizar la salud pública y preservar el medio ambiente, particularmente el acuífero subterráneo, principal fuente de abastecimiento de agua en la región.
La rehabilitación de la planta forma parte del programa Bienestar para Mérida, una estrategia que integra diversas acciones en materia de infraestructura básica, servicios públicos y mejoramiento urbano en colonias y comisarías de la capital yucateca. En este contexto, el gobierno estatal ha impulsado obras orientadas a fortalecer la calidad de vida de la población mediante el acceso a servicios esenciales.
Autoridades estatales señalaron que, con la puesta en operación de la planta, se eliminan las condiciones de insalubridad que afectaban a los habitantes del sector, al evitar que las aguas residuales lleguen al subsuelo sin tratamiento. Esto contribuye no solo a la salud de las familias, sino también a la protección del entorno natural.
El director de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán informó que con esta obra suman siete plantas de tratamiento rehabilitadas en la entidad, con una inversión acumulada superior a los 50 millones de pesos. Asimismo, adelantó que en coordinación con la Comisión Nacional del Agua se prevé la construcción de dos nuevas plantas, lo que ampliará la cobertura del sistema de saneamiento en el estado.
La comunidad de Santa Cruz Palomeque, ubicada al sur de Mérida, había esperado por años la modernización de esta infraestructura, cuyo deterioro representaba un riesgo constante para el entorno y la salud de sus habitantes. Con la rehabilitación concluida, el gobierno estatal busca garantizar un servicio eficiente y sostenible que responda a las necesidades actuales de la población.


