El contundente inicio de los New York Knicks en las semifinales de la Conferencia Este dejó en evidencia a los Philadelphia 76ers, tras imponerse con autoridad 137-98 en el Juego 1, impulsados por una destacada actuación de Jalen Brunson, quien firmó 35 puntos, 27 de ellos en la primera mitad.
El encuentro, disputado en Nueva York, reflejó la superioridad ofensiva de los Knicks, que alcanzaron un 63% de efectividad en tiros de campo y lograron una ventaja de hasta 40 unidades. Con este resultado, el equipo neoyorquino estableció un hito al convertirse en el primero en la historia de la NBA en ganar tres partidos consecutivos de postemporada por al menos 25 puntos.
El pívot Karl-Anthony Towns subrayó la importancia de mantener la concentración pese al amplio marcador al señalar: “Estamos jugando bien, pero no significa nada si no podemos encontrar la manera de conseguir tres victorias más”. El jugador también contribuyó con 17 puntos, además de seis rebotes y seis asistencias en apenas 20 minutos de acción.
A la ofensiva se sumaron OG Anunoby, con 18 unidades tras encestar siete de ocho tiros, y Mikal Bridges, quien aportó otros 17 puntos, consolidando una actuación colectiva dominante.
Desde que se vieron en desventaja 2-1 en la serie anterior frente a Atlanta, los Knicks han encadenado cuatro victorias consecutivas con una diferencia acumulada de 135 puntos. Según registros especializados, son el primer equipo desde la temporada 1996-97 en liderar tres partidos consecutivos de playoffs por al menos 30 puntos.
Por su parte, Brunson destacó la evolución del equipo en términos de disciplina táctica: “Sí, se ha convertido obviamente en grandes victorias, pero esas cosas de atención al detalle también nos van a ayudar en los cerrados”.
En contraste, los 76ers mostraron un rendimiento discreto. Paul George fue el máximo anotador del equipo con 17 puntos, mientras que Joel Embiid registró 14 unidades tras encestar solo tres de once intentos, y Tyrese Maxey aportó 13 puntos, sin lograr su primera canasta hasta avanzado el segundo cuarto.
El entrenador Nick Nurse reconoció las dificultades de su equipo ante el ritmo del rival al afirmar: “Obviamente nos estaban desarmando, moviéndose mucho mejor de lo que nosotros lo hacíamos”.
El segundo encuentro de la serie se disputará el miércoles por la noche, antes de que la eliminatoria se traslade a Filadelfia, donde los 76ers buscarán ajustar su desempeño tras un inicio adverso.


