Iba en un ramo de rosas rojas. Era la blanca.. la única que era blanca. Como una tarde de veinticuatro grados en el medio de enero, como Talavante rejoneando en la más bella Sevilla, como un guitarreo de Paco de Lucía sonando bajo una noche de estrellas..
Era diferente. Única. Especial…
.. no era la típica rosa hermosa que posa y poco más. Era una rosa culta. Inquieta. Con ganas de aportar cosas a un mundo difícil.. Leía, tocaba el piano, coleccionaba llaves de colores y frecuentaba museos y galerías de arte.. Era alma!
La rosa blanca se escapó del ramo rojo!!.. y corrió por las calles… dulce como fragancia de vainilla y canela, arrebatada como la capa de Morante, salvaje como un caballo… y se acercó a comprar un regalo! Un regalo de amistad. Era rosa de esperanza y amistad..
Dedicado a esas gentes que son como rosas blancas
A mi mago
A los genios
A las personas que quieren aportar cosas a un mundo difícil
A la gente culta
A mi Luis
A Lourdes: en breve tu santo
A Morante
A las personas mencionadas
Y a mi amiga Isabel


