Andy Lewis, reconocido atleta extremo, acróbata y una de las figuras más influyentes del slackline y el salto BASE, murió a los 39 años durante un accidente ocurrido en Mineral Bottom, una zona remota del condado de Grand, en Utah. El hecho se registró el domingo 14 de junio, cuando Lewis realizaba un salto BASE en tándem junto con Danny Joe Kregle, de 68 años, quien también perdió la vida en el lugar.
De acuerdo con las autoridades, equipos de emergencia, personal de rescate y helicópteros médicos acudieron al sitio tras recibir el reporte del incidente; sin embargo, ambos hombres fallecieron a causa de las lesiones sufridas durante el salto. El accidente ocurrió en una zona de cañones cercana a Moab, conocida por atraer a deportistas extremos debido a sus acantilados y paisajes desérticos.
Lewis, también conocido como “Sketchy Andy”, era ampliamente reconocido dentro de la comunidad de deportes extremos. Su trayectoria no solo estuvo ligada al salto BASE, sino también al slackline, el highline y el trickline, disciplinas en las que combinaba equilibrio, fuerza, acrobacia y una alta exposición al riesgo. Su fama internacional creció de manera significativa en 2012, cuando participó en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl junto a Madonna, realizando maniobras sobre una línea elástica durante una de las presentaciones más vistas del mundo.
A lo largo de su carrera, Lewis ganó cuatro campeonatos mundiales consecutivos de slackline entre 2008 y 2011, además de establecer un récord Guinness por slackline surfing sobre la cascada Diaoshuilou, en China. También protagonizó hazañas de alto impacto, como caminar sobre una línea suspendida entre dos globos aerostáticos a más de 1,200 metros de altura sobre el desierto de Nevada.
En los últimos años, Lewis se había enfocado en el salto BASE y era propietario de BASE Jump Moab, una empresa que ofrecía experiencias de salto en tándem para personas sin experiencia previa. En este tipo de práctica, el cliente va sujeto al guía mediante un arnés y ambos comparten un mismo paracaídas. Aunque se presenta como una modalidad controlada dentro del salto BASE, especialistas han advertido que sigue siendo una actividad de alto riesgo por el poco margen de error que existe entre el salto, la apertura del paracaídas y el aterrizaje.
La muerte de Lewis ha reabierto la conversación sobre los peligros del salto BASE, una disciplina que consiste en lanzarse desde estructuras fijas como edificios, antenas, puentes o acantilados. Según un estudio publicado en 2007 sobre esta práctica en Noruega, el riesgo de lesión o muerte en el salto BASE puede ser entre cinco y ocho veces mayor que en el paracaidismo tradicional.
John McEvoy, instructor de salto BASE en Idaho y compañero de Lewis en algunos saltos, destacó el talento del atleta, pero también la naturaleza extrema de su forma de practicar el deporte. “Tenía un nivel increíble de atletismo y habilidad desarrollado durante años de práctica”, señaló McEvoy, aunque añadió que Lewis también asumía una gran cantidad de riesgo.
La segunda víctima, Danny Joe Kregle, fue identificado por su familia como un padre y abuelo dedicado, además de un empresario con un particular gusto por la magia y el humor. Un familiar lo recordó como una persona que disfrutaba hacer reír a los demás y que encontraba alegría en realizar trucos de magia junto a su nieta.
El fallecimiento de Andy Lewis representa un duro golpe para la comunidad de los deportes extremos, donde era visto como un pionero, un innovador y una figura capaz de llevar los límites físicos y mentales a escenarios poco comunes. Su legado queda marcado por una carrera llena de récords, espectáculos internacionales y una constante búsqueda por transformar el equilibrio, el riesgo y la adrenalina en una forma de expresión deportiva.


