Activistas palestinos presionan al alcalde de Nueva York por su silencio en el tercer aniversario del 7 de octubre
Mamdani, primer musulmán al frente de la ciudad, enfrenta acusaciones de no cumplir con su plataforma progresista
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, enfrentó el miércoles críticas de activistas propalestinos que le reprochan no haber hecho lo suficiente por la causa palestina al cumplirse tres años de los ataques de Hamás contra Israel que desencadenaron la guerra en Gaza.
La presión pone en evidencia la tensión interna dentro del bloque progresista que llevó a Mamdani al poder: el político socialista construyó su campaña, en parte, sobre una defensa explícita de la causa palestina y una crítica sostenida a las políticas del gobierno israelí, y ahora ese mismo electorado le cobra la factura.
Mamdani, primer musulmán en dirigir la alcaldía de Nueva York, llegó al cargo este año respaldado por una plataforma centrada en el coste de vida de la clase trabajadora y en una postura de confrontación frente a Israel. En julio pasado instó al gobierno de Donald Trump a detener al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien calificó de «criminal de guerra» responsable de «un genocidio atroz», ante una eventual visita a Estados Unidos.
Sin embargo, tras diez meses en el poder, sectores del activismo propalestino neoyorquino consideran que las declaraciones no se han traducido en acciones concretas desde la alcaldía. La fecha del miércoles, aniversario del ataque del 7 de octubre de 2022 —que dejó alrededor de 1.200 muertos en Israel según cifras oficiales israelíes— actuó como detonante de esa frustración acumulada.
El caso ilustra una dinámica recurrente en la política municipal estadounidense: los líderes progresistas elegidos con el apoyo de coaliciones de activistas deben gobernar dentro de competencias institucionales acotadas, lo que genera fricciones cuando las expectativas simbólicas superan el margen real de acción de un alcalde.
La situación coloca a Mamdani ante un dilema político de corto plazo: mantener su credibilidad ante la base que lo eligió sin comprometer su capacidad de gobernar para el conjunto de una ciudad con comunidades con posiciones radicalmente opuestas sobre el conflicto en Gaza.
El calendario político presiona aún más: con el aniversario convertido en jornada de movilización en varias ciudades de Estados Unidos, la respuesta pública del alcalde en las próximas horas determinará si logra gestionar la fractura o si esta se profundiza dentro de su propia coalición.