África se rebela contra el vertedero automotor de Europa: coches viejos que matan
Sudáfrica confisca vehículos ilegales y Uganda veta autos de más de 15 años ante la avalancha de chatarra rodante
Entre 2015 y 2022, el Sur Global recibió 23 millones de vehículos ligeros usados procedentes principalmente de Europa, Japón, Estados Unidos y Corea del Sur, según un informe de Naciones Unidas. Sudáfrica se ha convertido en el epicentro de un problema que ya provoca respuestas gubernamentales concretas: multas, confiscaciones y nuevas leyes de importación.
El fenómeno tiene una causa directa: mientras Europa limpia su parque vehicular con zonas de bajas emisiones y normativas anticontaminación, los coches diésel y gasolina que pierden valor comercial terminan exportados en bloque hacia África. Solo la Unión Europea ha enviado más de seis millones de vehículos, de los cuales el 97% funciona con gasolina o diésel.
En Sudáfrica circulan actualmente unos 440,000 coches importados de forma ilegal, conocidos como "coches grises". Andrew Kirby, presidente interino de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles de Sudáfrica, explica que el país perdió las estructuras de control portuario que antes operaban el Servicio de Ingresos y el Regulador Nacional de Especificaciones Obligatorias. Los contrabandistas ahora desembarcan los vehículos en países vecinos y los introducen ilegalmente para venderlos a bajo precio.
El impacto no es solo económico. "Los coches grises matan. Al no pasar por controles de seguridad y emisiones rigurosos en los puertos de desembarco, son un peligro para la seguridad y la salud públicas", declaró Ngwako Makaepea, vicedirector general del Ministerio de Transportes sudafricano. Benín enfrenta un problema similar: por su puerto pasan cada año cerca de 400,000 vehículos con una edad promedio de 18 años, muchos de ellos en pésimo estado.
Ante esta situación, Sudáfrica exige a los conductores entregar los autos importados ilegalmente para que la Agencia Tributaria los confisque y destruya. Los importadores enfrentan multas de unos 3,500 euros y penas de hasta tres años de cárcel. El Gobierno se propone reducir a la mitad el número de coches grises en circulación en los próximos cinco años e implementar un sistema de etiquetado electrónico rastreable por la policía.
El informe de la ONU señala que Japón fue el mayor exportador de vehículos usados hacia el Sur Global entre 2015 y 2022, con casi ocho millones de unidades, seguido por la Unión Europea, Estados Unidos y Corea del Sur. En 2022, África importó casi la mitad de sus vehículos usados desde territorio europeo.
Uganda ya tomó una decisión drástica: prohibió por completo la importación de vehículos con más de 15 años de antigüedad y exige el cumplimiento estricto de la normativa Euro 4. La medida busca frenar la entrada de lo que las autoridades ugandesas llaman directamente "coches basura", en un continente que empieza a cuestionar su papel como destino final del parque automotor que Occidente ya no quiere.