Análisis genético revela que el ébola circuló durante meses antes de ser detectado en el Congo
Un análisis de secuenciación genética reveló que el actual brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo comenzó a propagarse desde febrero de 2026…
Un análisis de secuenciación genética reveló que el actual brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo comenzó a propagarse desde febrero de 2026, aproximadamente tres meses antes de que las autoridades sanitarias declararan oficialmente la emergencia el 15 de mayo, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El hallazgo modifica la cronología inicialmente conocida de la emergencia sanitaria y ayuda a explicar la rapidez con la que la enfermedad logró extenderse. Mohamed Yakub Janabi, director regional de la OMS para África, explicó que los resultados de la secuenciación permitieron establecer que el virus ya circulaba entre la población mucho antes de que se confirmara formalmente el brote.
Uno de los principales factores que habría contribuido al retraso en la detección fue la similitud de los primeros síntomas con otras enfermedades frecuentes en la región. De acuerdo con Janabi, algunos de los casos registrados al comienzo del brote fueron atribuidos erróneamente a padecimientos como malaria y fiebre tifoidea, lo que permitió que las cadenas de transmisión continuaran sin ser identificadas oportunamente.
La situación también puso en evidencia las dificultades para diagnosticar la variante responsable del brote. Las autoridades determinaron que se trata del virus Bundibugyo, una especie de orthoebolavirus mucho menos frecuente que la variante Zaire, responsable de algunos de los episodios de ébola más conocidos. La OMS señala que, a diferencia de otras formas de la enfermedad, actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico aprobado contra el virus Bundibugyo, aunque la atención médica de soporte administrada de manera temprana puede aumentar las posibilidades de supervivencia.
La OMS recibió el 5 de mayo una alerta sobre una enfermedad desconocida con alta mortalidad en la zona sanitaria de Mongbwalu, en la provincia de Ituri. Días después, muestras enviadas al Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la República Democrática del Congo permitieron confirmar mediante pruebas moleculares la presencia de un orthoebolavirus. La secuenciación genética identificó posteriormente al virus Bundibugyo como responsable de los contagios.
El 15 de mayo, el gobierno congoleño declaró oficialmente el que representa el decimoséptimo brote de enfermedad por ébola registrado en el país desde que el virus fue identificado por primera vez en 1976. Dos días después, el 17 de mayo, la OMS determinó que la emergencia causada por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional.
Las investigaciones genómicas realizadas durante las primeras semanas también permitieron comparar muestras del brote actual con secuencias correspondientes a episodios anteriores ocurridos en 2007 y 2012. Estos análisis ayudan a los especialistas a reconstruir la evolución y las cadenas de transmisión del virus, así como a estimar el periodo durante el cual pudo haber circulado sin ser detectado. Análisis posteriores situaron el ancestro común de las muestras estudiadas entre finales de febrero y finales de abril, aunque los investigadores advirtieron que la estimación podía cambiar conforme se incorporaran nuevas secuencias procedentes de otras zonas afectadas.
El retraso en la identificación resulta especialmente preocupante debido a las características del ébola. La enfermedad puede presentar inicialmente fiebre, cansancio, dolor muscular, dolor de cabeza y molestias en la garganta, síntomas que pueden confundirse con otros padecimientos. Posteriormente pueden aparecer problemas gastrointestinales, alteraciones en distintos órganos y, en algunos pacientes, manifestaciones hemorrágicas. El periodo de incubación puede extenderse de dos a 21 días.
Ante la velocidad de propagación, Janabi describió la dificultad que enfrentan los equipos sanitarios para contener las transmisiones: “Estamos persiguiendo al virus; el virus va por delante de nosotros”, señaló el funcionario de la OMS, de acuerdo con Associated Press.
El descubrimiento de que el virus circulaba desde meses antes de la declaración oficial refuerza la importancia de la vigilancia epidemiológica y de las herramientas de secuenciación genética para detectar brotes con mayor rapidez. También muestra el desafío que enfrentan los sistemas de salud en zonas donde enfermedades con síntomas similares circulan simultáneamente, una situación que puede dificultar la identificación temprana de amenazas capaces de convertirse en emergencias sanitarias de mayor escala.