Cataluña prueba una cámara con IA que detecta el móvil apoyado en las piernas al volante
El sistema registró 8,500 infracciones en dos meses y una precisión del 84% en autopistas catalanas
El Servei Català de Trànsit (SCT) probó durante junio y julio un nuevo sistema de vigilancia capaz de detectar no solo cuando un conductor sostiene el teléfono con la mano, sino también cuando lo apoya sobre las piernas para evadir los controles tradicionales, una práctica que calificó de "especialmente peligrosa" por reducir aún más la capacidad de reacción.
El hallazgo importa porque las distracciones por el móvil siguen siendo la causa más frecuente de accidentes mortales en las carreteras españolas, y hasta ahora los radares convencionales no lograban captar esta modalidad de uso disimulado del teléfono.
La tecnología consiste en un carro-remolque móvil equipado con dos cámaras de alta definición, una horizontal y otra cenital, que analizan las imágenes en tiempo real mediante algoritmos de inteligencia artificial. El dispositivo se probó en tramos de tráfico denso de las autopistas A-2 y AP-7, con mayor incidencia de infracciones en la zona de Cornellà de Llobregat.
En dos meses de vigilancia, el sistema detectó 8,500 infracciones por uso indebido del móvil, una media de 140 al día, con un 84% de precisión en la identificación automática. Las infracciones fueron más frecuentes en días laborables, al mediodía y por la tarde. El sistema también registró 4,500 casos de no uso del cinturón de seguridad, con mayor incidencia durante la noche.
Ramón Lamiel, director del SCT, confirmó que la tecnología se incorporará al Plan de Seguridad Vial 2027-2030 catalán para reforzar el control de estas dos infracciones. Aunque Cataluña administra sus propias competencias de tráfico, las sanciones son las mismas que rigen en el resto de España: 200 euros de multa y seis puntos menos del carnet por usar el móvil al volante, y cuatro puntos por no llevar el cinturón.
El sistema se suma al arsenal ya existente de cámaras, drones, helicópteros y vehículos camuflados que utiliza la Dirección General de Tráfico para vigilar estas conductas, en momentos en que las autoridades reportan que casi la mitad de las multas de sus últimas campañas de vigilancia correspondieron precisamente al uso indebido del teléfono al conducir.