Colectivo buscador advierte que engaños con empleos falsos provocan desapariciones en Mérida
Yucatán registra 355 personas desaparecidas; activista alerta que la confianza excesiva de los jóvenes los vuelve vulnerables
Maricela Orozco Montalvo, presidenta del colectivo de madres buscadoras «Más fuertes que nunca», advirtió que en Mérida van en aumento los casos de desaparición, y que una de las trampas más frecuentes consiste en ofrecer a jóvenes empleos bien pagados en otros estados, con boletos de avión incluidos, de los que nunca regresan.
El estado registra actualmente 355 personas desaparecidas, cifra que contrasta con la percepción generalizada entre los jóvenes yucatecos de vivir en una ciudad blindada. Orozco Montalvo advierte que esa confianza excesiva es, precisamente, el factor que los hace más vulnerables frente a quienes los reclutan con promesas laborales o mediante redes sociales y juegos en línea donde adultos se hacen pasar por jóvenes para acercarse a sus víctimas, situaciones que con frecuencia derivan en redes de trata de personas.
La activista relató que durante sus labores de prevención los jóvenes suelen responder con incredulidad cuando se les narran casos ocurridos en la propia ciudad: frases como «qué tontos» o «a quién le puede pasar eso» revelan que no asumen el riesgo como propio. Sostuvo que la falta de oportunidades laborales locales y las trabas por inexperiencia empujan a muchos a buscar empleo fuera de Yucatán, lo que los expone a estas redes de engaño.
Orozco Montalvo conoce el dolor en carne propia: perdió a dos hijos en Veracruz. Su hijo Gerson, de 19 años, estudiante de arquitectura, fue secuestrado tras ser captado en una cancha deportiva de su colonia por un sujeto que se infiltró en su grupo de amigos. A pesar del pago del rescate, Gerson no fue liberado; sus restos aparecieron en una fosa común cuatro años después de su desaparición. Mientras lo buscaban, su otro hijo, de 15 años, y su yerno fueron acribillados al fotografiar un inmueble que presuntamente era una casa de seguridad. Las autoridades detuvieron a tres secuestradores; al presunto captador le dictaron 37 años de prisión por secuestro agravado, pero obtuvo la libertad tras cumplir apenas 11 años, según relató la activista.
Aunque los hechos ocurrieron hace 12 años, Orozco Montalvo decidió continuar en la búsqueda de personas desaparecidas en Yucatán. Su objetivo inmediato es llegar a más jóvenes con talleres de prevención para que reconozcan las señales de alerta antes de aceptar ofertas de trabajo o contactos desconocidos en plataformas digitales: «Yo sé lo que es el dolor de perder a alguien que amas y no quisiera que nadie pasara por esto», precisó.