Colombia militariza Santa Marta tras paro armado de un grupo paramilitar en el Caribe
Más de 1.000 uniformados patrullan la ciudad turística tras la muerte del cabecilla alias Cholo
Más de 1.000 militares colombianos patrullan desde el lunes 22 de septiembre las calles de Santa Marta, en el Caribe, después de que un grupo paramilitar incendiara vehículos y decretara un paro armado en la ciudad turística.
El presidente Abelardo de la Espriella ordenó el despliegue tras la escalada de violencia que desataron las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) en respuesta a la muerte de su cabecilla, alias Cholo, anunciada por el gobierno el 21 de septiembre. La medida marca la primera gran prueba de la estrategia de seguridad del mandatario, radicalmente opuesta al diálogo que impulsó su antecesor, Gustavo Petro.
Santa Marta recibió cerca de 60.000 turistas extranjeros en 2025 y el cercano Parque Tayrona registró más de 800.000 visitantes, según cifras oficiales del sector turístico. La Fundación Ideas para la Paz (FIP) documentó que las ACSN extorsionan a alrededor del 95% de hoteles, restaurantes y operadores turísticos de la región, cuyo control se extiende hasta La Guajira.
El grupo de monitoreo ACLED reportó un aumento del 28% en la violencia registrada en Santa Marta y otros destinos turísticos cercanos. Los enfrentamientos entre las ACSN y el Ejército Gaitanista de Colombia, también conocido como Clan del Golfo, forzaron el cierre del Parque Tayrona en dos ocasiones durante el año, con bloqueos que dejaron varados a cientos de visitantes.
Ambos grupos armados son remanentes de las antiguas Autodefensas Unidas de Colombia, la organización paramilitar desmovilizada a comienzos de los años 2000 y señalada por crímenes de lesa humanidad. El puerto de Santa Marta, clave para las exportaciones del país, es utilizado además para infiltrar cargamentos de droga con destino a Europa y Estados Unidos, lo que motiva incautaciones periódicas por parte de la armada colombiana.
Gerson Arias, analista de la FIP, sostuvo que la concentración geográfica de las ACSN facilita el trabajo de inteligencia militar frente a grupos más dispersos en otras regiones del país. El experto consideró que la militarización podría reforzar a corto plazo la credibilidad de De la Espriella entre los habitantes de la ciudad y en el resto de Colombia.