Corea del Sur retira a su embajador de Ucrania y desata una nueva tensión diplomática
El Gobierno de Corea del Sur anunció este jueves 8 de octubre que llamará a consultas a su embajador en Ucrania, en medio de una creciente controversia diplomática provocada por la divulgación del traslado de dos soldados norcoreanos capturados durante la guerra entre Rusia y Ucrania. La decisión representa un nuevo episodio de tensión entre Seúl y Kiev, cuyos gobiernos mantienen diferencias sobre la existencia de un supuesto acuerdo de confidencialidad relacionado con los prisioneros.
El Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano confirmó que el embajador Park Hee-chang será llamado de regreso a Seúl, aunque no precisó cuándo se concretará su retorno. La dependencia manifestó su intención de continuar las conversaciones con las autoridades ucranianas para encontrar una solución a las diferencias surgidas en las últimas semanas.
La controversia comenzó el pasado 23 de septiembre, cuando el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, reveló durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que dos militares norcoreanos, capturados mientras combatían del lado de Rusia, habían sido trasladados a territorio surcoreano.
La declaración provocó el descontento del Gobierno de Corea del Sur, que aseguró que ambos países habían acordado mantener en secreto la operación para proteger la seguridad de los soldados y de sus familiares, algunos de los cuales permanecen en Corea del Norte.
Sin embargo, las autoridades ucranianas rechazaron la existencia de un compromiso formal de confidencialidad y defendieron la divulgación de la información. Esta diferencia de versiones agravó el desacuerdo diplomático y llevó a Seúl a exigir explicaciones y una disculpa oficial.
El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, expresó su inconformidad con la actuación de Kiev y advirtió que su administración podría adoptar medidas adicionales si no recibía una respuesta satisfactoria. El mandatario consideró que la difusión de información sensible comprometía la confianza entre ambos gobiernos y podría tener consecuencias para sus relaciones bilaterales.
La situación se complicó todavía más cuando el ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun, informó que su país había recibido un mensaje de Ucrania con una disculpa relacionada con la divulgación del traslado. No obstante, señaló que la respuesta no cumplía con las expectativas de Seúl, por lo que las conversaciones diplomáticas continuaron sin alcanzar un entendimiento definitivo.
Los dos soldados norcoreanos involucrados en la controversia fueron capturados por fuerzas ucranianas en enero de 2025, durante los enfrentamientos en la región rusa de Kursk. Posteriormente, ambos manifestaron su intención de establecerse en Corea del Sur ante el temor de sufrir represalias si eran enviados de regreso a su país de origen.
El caso ha adquirido especial relevancia debido a la participación de militares norcoreanos en el conflicto entre Rusia y Ucrania. La cooperación militar entre Moscú y Pyongyang ha despertado preocupación internacional, particularmente en Corea del Sur, que considera esta alianza un posible riesgo para la seguridad de la península coreana.
Asimismo, la divulgación del traslado podría complicar los esfuerzos del Gobierno surcoreano por restablecer canales de comunicación con Corea del Norte, en un momento en que las relaciones entre ambos países permanecen marcadas por la desconfianza y las diferencias políticas y militares.
Pese al desacuerdo, Corea del Sur ha mantenido una relación de cooperación con Ucrania desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. Seúl ha proporcionado asistencia humanitaria y apoyo no letal, al tiempo que ha evitado suministrar directamente armamento letal al Gobierno ucraniano.
La relación también tiene importancia estratégica para ambas naciones. Para Ucrania, el respaldo surcoreano constituye una fuente de cooperación internacional, mientras que Corea del Sur tiene interés en conocer el alcance de la colaboración militar entre Rusia y Corea del Norte, así como la experiencia adquirida por las tropas norcoreanas en el campo de batalla.
Hasta el momento, la retirada temporal del embajador no implica una ruptura de relaciones diplomáticas. El Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano reiteró su disposición a mantener el diálogo con Kiev para resolver el conflicto mediante consultas bilaterales.
No obstante, la decisión refleja la gravedad que Seúl atribuye a la presunta violación del acuerdo de confidencialidad y pone de manifiesto las dificultades que enfrentan ambos gobiernos para conciliar sus intereses de seguridad con las necesidades políticas y diplomáticas derivadas de la guerra.
Mientras continúan las negociaciones, el episodio evidencia cómo la situación de dos prisioneros de guerra puede trascender el ámbito humanitario y convertirse en un asunto de alcance internacional, capaz de generar tensiones entre países que, hasta ahora, habían mantenido una relación de cooperación frente a los desafíos de seguridad regional y mundial.