Declaran culpable en Texas a Chandler Bradford por traficar armas a cárteles mexicanos
Un jurado federal en San Antonio, Texas, declaró culpable al estadounidense Chandler Bradford por participar en una operación multimillonaria dedicada al tráfico ilegal de piezas de armas de fuego hacia México, donde, de acuerdo con fiscales estadounidenses, eran utilizadas para abastecer a organizaciones del narcotráfico.
El veredicto fue emitido el lunes 17 de agosto y anunciado al día siguiente por autoridades federales. Bradford fue encontrado culpable de vender y trasladar ilegalmente componentes de armas hacia México, además de participar en operaciones de lavado de dinero vinculadas con el esquema.
De acuerdo con la Fiscalía estadounidense, las piezas comercializadas por Bradford eran suficientes para ensamblar más de 5,700 rifles tipo AR-15. Los investigadores sostienen que el acusado sabía que el armamento terminaría en manos de cárteles mexicanos y sería utilizado por sus integrantes para proteger territorios y rutas empleadas para el tráfico de drogas.
La operación utilizaba unidades de almacenamiento ubicadas en Laredo y en la zona de McAllen, Texas, como puntos para recibir las cajas con componentes antes de que fueran trasladadas a territorio mexicano. Durante las investigaciones, las autoridades encontraron registros escritos de las ventas, mensajes de texto y transferencias bancarias relacionadas con empresas mexicanas.
Los componentes eran adquiridos legalmente a distribuidores dentro de Estados Unidos, pero posteriormente eran trasladados hacia el sur de Texas para su envío clandestino a México. Entre las piezas comercializadas se encontraban componentes destinados a fabricar rifles AR-15 con cañones cortos, que, según los fiscales, resultaban más fáciles de utilizar desde vehículos.
El caso contra Bradford se remonta a varios años atrás. En 2023, autoridades estadounidenses informaron que había sido acusado formalmente por distintos delitos relacionados con el contrabando de piezas de armas, tráfico de armas de fuego y lavado de dinero. Las investigaciones señalaban entonces que había recibido millones de dólares como parte de la operación.
Autoridades federales indicaron que otras personas vinculadas con la red continúan prófugas. Entre ellas se encuentra Julio César Gómez Mendoza, señalado por fiscales como uno de los colaboradores de Bradford desde Monterrey, Nuevo León.
Bradford todavía no ha recibido sentencia. Su condena será determinada posteriormente por un juez federal, mientras las autoridades estadounidenses consideran el veredicto como parte de sus esfuerzos para combatir el flujo ilegal de armas desde Estados Unidos hacia organizaciones criminales en México.