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Ébola deja más de mil 700 muertos en el Congo y amenaza con seguir expandiéndose

Por La Revista Peninsular · 4/8/2026 10:16
Ébola deja más de mil 700 muertos en el Congo y amenaza con seguir expandiéndose

La República Democrática del Congo enfrenta una de las emergencias sanitarias más graves de su historia reciente, luego de que el número de muertes provocadas por el actual brote de ébola superara las mil 700.

De acuerdo con la actualización más reciente de las autoridades congoleñas, hasta este martes se habían registrado 3 mil 802 casos y mil 707 fallecimientos. La epidemia, declarada oficialmente el pasado 15 de mayo, se ha convertido en el brote de ébola de crecimiento más rápido registrado hasta ahora.

La provincia de Ituri, ubicada en el noreste del país, concentra cerca del 90% de los contagios. Sin embargo, la enfermedad también ha sido identificada en otras provincias y en zonas urbanas de importancia, como Kisangani, una de las ciudades más grandes de la República Democrática del Congo.

El brote es causado por la variante Bundibugyo, una cepa poco frecuente del virus del ébola para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados. Esta situación ha dificultado las labores del personal sanitario, aunque diferentes organismos internacionales ya trabajan en ensayos clínicos de medicamentos preventivos, tratamientos experimentales y posibles vacunas.

La Organización Mundial de la Salud informó que uno de los estudios se desarrolla en tres centros de atención médica de Ituri, en colaboración con la Alianza para la Acción Médica Internacional y Médicos Sin Fronteras. Más de 50 pacientes confirmados han sido incorporados a las pruebas de tratamientos experimentales.

También se realiza un estudio para determinar si el antiviral oral obeldesivir puede prevenir el desarrollo de la enfermedad después de una exposición de alto riesgo. Paralelamente, candidatos a vacunas desarrollados por la Universidad de Oxford, el Serum Institute of India y Moderna comenzaron o se preparan para iniciar sus primeras fases de evaluación en seres humanos.

A pesar de estos avances, las autoridades sanitarias reconocen que todavía no es posible determinar cuándo alcanzará su punto máximo la epidemia. Jean Kaseya, director general de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, advirtió que cerca del 80% de los nuevos contagios no están siendo detectados mediante las cadenas de seguimiento, sino que corresponden a transmisión dentro de las comunidades.

Más de 17 mil personas que pudieron haber estado en contacto con pacientes infectados permanecen bajo vigilancia. No obstante, el desplazamiento de habitantes, la actividad minera irregular y los conflictos armados que afectan al este del país dificultan la ubicación y el monitoreo cotidiano de miles de ciudadanos.

La respuesta sanitaria también enfrenta la desconfianza de algunas comunidades, ataques contra instalaciones médicas, problemas para acceder a localidades remotas y retrasos en el pago de los trabajadores. En Mongbwalu, una de las zonas más afectadas, integrantes del personal sanitario amenazaron con intensificar sus protestas si no recibían los salarios pendientes.

Desde el inicio de la emergencia, más de 100 trabajadores de la salud han resultado infectados. Los riesgos laborales, la falta de equipos de protección y las agresiones contra los centros de atención han reducido la capacidad de las autoridades para aislar casos, atender pacientes y detener las cadenas de transmisión.

La Organización Mundial de la Salud señaló que la epidemia se desarrolla en un contexto especialmente complejo, marcado por la inseguridad, el desplazamiento de población, la movilidad entre provincias y las carencias en servicios esenciales como atención médica, agua potable, alimentos y refugio. Estas condiciones favorecen la propagación del virus y dificultan la identificación temprana de los casos.

El ébola se transmite mediante el contacto directo con la sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de una persona infectada, así como por objetos o superficies contaminadas. El periodo de incubación puede extenderse entre dos y 21 días, y los primeros síntomas incluyen fiebre, cansancio, dolor muscular, dolor de cabeza y molestias en la garganta.

Las autoridades congoleñas, la Organización Mundial de la Salud y los organismos africanos de salud pública intentan aumentar la vigilancia, mejorar el seguimiento de contactos, ampliar la capacidad hospitalaria y fortalecer la participación de las comunidades. Sin embargo, la velocidad con la que aumentan los contagios y las muertes mantiene abierta la posibilidad de una mayor expansión territorial.

Aunque Uganda declaró recientemente el final de su brote tras completar el periodo establecido sin nuevas transmisiones locales, el riesgo de importación de casos continúa debido a la movilidad fronteriza y a la persistencia de la epidemia en el Congo.

El avance del ébola confirma que la emergencia está lejos de ser controlada. Mientras los investigadores aceleran el desarrollo de medicamentos y vacunas, la contención inmediata depende de localizar a los contactos, recuperar la confianza de la población y garantizar condiciones seguras para quienes trabajan en la primera línea de atención.

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