Ébola golpea al Congo: muertes superan las 2 mil y contagios rebasan los 4 mil
La República Democrática del Congo enfrenta una grave emergencia sanitaria debido al avance del brote de ébola que afecta al país y que ya ha provocado la muerte de más de 2 mil…
La República Democrática del Congo enfrenta una grave emergencia sanitaria debido al avance del brote de ébola que afecta al país y que ya ha provocado la muerte de más de 2 mil personas, mientras que el número de contagios confirmados supera los 4 mil.
De acuerdo con las cifras más recientes difundidas por las autoridades congoleñas, hasta el 9 de agosto se habían confirmado 4 mil 381 casos de la enfermedad y 2 mil 11 fallecimientos relacionados con el virus, lo que representa una tasa de letalidad de aproximadamente 45.9%. Además, 704 pacientes permanecían hospitalizados y bajo aislamiento.
El incremento registrado durante los últimos días refleja la rapidez con la que continúa propagándose la enfermedad. Entre los balances correspondientes al 7 y al 9 de agosto se sumaron 172 nuevos casos confirmados y 95 muertes, de acuerdo con datos recopilados por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades.
El actual brote, declarado oficialmente el 15 de mayo de 2026, es el número 17 registrado en la República Democrática del Congo desde que el virus del ébola fue identificado por primera vez en 1976. La emergencia comenzó en la provincia de Ituri, en el noreste del país, aunque posteriormente los contagios se extendieron hacia otras regiones.
La enfermedad está siendo provocada por el virus Bundibugyo, una de las especies capaces de causar brotes importantes de ébola. A diferencia de la variante Zaire, para esta especie no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento específico aprobado, lo que representa un reto adicional para los equipos sanitarios que trabajan para contener la epidemia.
El avance del virus también ocurre en medio de un complejo escenario humanitario y de seguridad. Diversas zonas afectadas enfrentan conflictos armados, desplazamientos de población, dificultades de acceso a los servicios médicos y una infraestructura sanitaria limitada, condiciones que complican la detección temprana de los contagios, el aislamiento de pacientes y el seguimiento de las personas que estuvieron en contacto con casos confirmados.
La magnitud del brote ha aumentado rápidamente. Al 30 de julio, la Organización Mundial de la Salud contabilizaba 3 mil 605 casos confirmados y mil 587 muertes distribuidos en 49 zonas sanitarias de cinco provincias del país. Menos de dos semanas después, el balance oficial ya superaba los 4 mil 300 contagios y las 2 mil muertes.
La Organización Mundial de la Salud mantiene su apoyo a las autoridades congoleñas mediante el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, el rastreo de contactos, la atención clínica, la entrega de suministros médicos y las acciones de preparación en zonas fronterizas. La emergencia también ha llevado al desarrollo de ensayos para encontrar vacunas y tratamientos capaces de combatir específicamente la variante Bundibugyo.
Las autoridades sanitarias mantienen el llamado a reforzar la detección temprana de los casos y las medidas de prevención, mientras la República Democrática del Congo intenta contener un brote que, por su velocidad de propagación y número de víctimas, se ha convertido en una de las crisis de ébola más graves que ha enfrentado el país.