Egipto arresta a toda la redacción de Matsaddash y acusa a sus seis periodistas de terrorismo
Los comunicadores denuncian torturas durante cinco días de detención en paradero desconocido; más de 50 organizaciones exigen su liberación
Las autoridades de Egipto arrestaron a los seis periodistas que integran la redacción completa de Matsaddash, la principal plataforma de verificación de hechos del país, entre el lunes y el martes de la última semana de septiembre, y los acusaron de vínculos con el terrorismo. Según la Iniciativa Egipcia para los Derechos de la Persona (EIPR), cuyos abogados representan a los detenidos, fuerzas de seguridad allanaron sus viviendas sin orden judicial, confiscaron teléfonos y ordenadores —incluidos los de algunos familiares— y no revelaron el destino de los arrestados.
El caso es, según el director de la EIPR, Hossam Bahgat, «la primera vez en dos siglos de historia del periodismo egipcio que toda una redacción ha sido arrestada». La detención simultánea de todos sus integrantes priva al país de su principal servicio de verificación de información y eleva la presión sobre la prensa independiente en un Estado donde, de acuerdo con el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), 25 comunicadores se encuentran actualmente detenidos o encarcelados.
El Ministerio del Interior egipcio anunció los arrestos el jueves siguiente en un comunicado en el que acusó a los periodistas de estar vinculados a los Hermanos Musulmanes —tipificados como organización terrorista por El Cairo desde 2013— y de planear «socavar» la estabilidad del país mediante «la fabricación de mentiras y la difusión de rumores». La cartera también sostuvo que la plataforma opera sin licencia, está dirigida desde el extranjero y señaló a su fundador, Abdel Rahman Mansour, como «miembro fugitivo» de la Hermandad. Matsaddash rechazó cada uno de esos señalamientos. El Sindicato de Periodistas de Egipto precisó, además, que los integrantes del medio habían intentado acreditar su situación laboral y regularizarla ante las autoridades.
Tras permanecer cinco días en paradero desconocido, los seis periodistas fueron presentados el domingo ante la Fiscalía Suprema de Seguridad del Estado, organismo encargado de las investigaciones por terrorismo. Durante una declaración de más de diez horas, la mayoría aseguró haber sufrido torturas en instalaciones de la Agencia de Seguridad Nacional, incluidas palizas, desnudamiento forzado, descargas eléctricas y amenazas contra ellos y sus familiares, según la EIPR. También afirmaron haber sido obligados a grabar confesiones fabricadas y haber permanecido con las manos atadas a la espalda y los ojos vendados durante los interrogatorios. El Ministerio del Interior negó las acusaciones de malos tratos; la Fiscalía confirmó la orden de arresto y registro, indicó que ninguno presentaba lesiones visibles y ordenó prisión preventiva para el grupo.
El miércoles anterior a los arrestos, más de 50 organizaciones de prensa, derechos humanos y libertad de información firmaron una declaración exigiendo detener toda persecución contra Matsaddash y liberar a los periodistas detenidos en Egipto por su trabajo. La plataforma, que comenzó a publicar en 2018 y cuyo nombre significa en árabe egipcio «No te lo creas», ya había registrado un antecedente: en el verano de 2023 uno de sus editores fue arrestado durante 48 horas tras informar sobre una presunta operación de contrabando de oro, dinero en efectivo y armas detectada en un aeropuerto de Zambia. En esta ocasión, el motivo concreto de las detenciones no ha sido establecido. Hasta el martes de esta semana, las familias y los abogados de los seis periodistas desconocían el lugar exacto donde permanecen recluidos.