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El interés político detrás del proyecto de construcción masiva en Pok Ta Pok en la zona hotelera de Cancún

Guillermo Vazquez Handall La razón fundamental que explica que después de 22 años, se vuelva a presentar el fallido proyecto masivo de desarrollo habitacional y comercial…

Por Guillermo Vázquez Handall · 6/8/2026 13:22
El interés político detrás del proyecto de construcción masiva en Pok Ta Pok en la zona hotelera de Cancún


Guillermo Vazquez Handall


La razón fundamental que explica que después de 22 años, se vuelva a presentar el fallido proyecto masivo de desarrollo habitacional y comercial denominado Bosque Real, anteriormente conocido como Península, en el conjunto y campo de golf Pok Ta Pok en la zona hotelera de Cancún, tiene que ver directamente con los tiempos políticos.

Uno de los socios del proyecto, a través de otras personas ligadas a sus intereses, incluso empresarios yucatecos quienes son los que se asumen como accionistas, se presume es el máximo dirigente político del Partido Verde Ecologista, Jorge Emilio Gonzalez “El Niño Verde”

Más allá de la paradoja que supone el hecho de que quien impulsa el desarrollo Bosque Real, es quien tendría que ser por definición el primer defensor del cuidado del hábitat.

Es un atentado flagrante en contra del ecosistema lagunar y de la fauna, de una zona que no solo está debidamente protegida por la ley ambiental, sino que además es en extremo frágil a construcciones de esta magnitud.

Anteriormente explicamos el impacto que tendría la edificación de un conjunto de estas características en las 57 hectáreas, que hoy sirven como pulmón de la zona hotelera del principal destino turístico del país.

En ese sentido, el influjo negativo en cuestión del tráfico vehicular en la única arteria vial, el boulevard Kukulkán, en el manto freático y en la laguna Nichupté sería irreparable.

A pesar de ello y particularmente de la valiente defensa de los vecinos de la zona, sin demérito de la gran mayoría de la población de la ciudad de Cancún, que están totalmente en contra del proyecto, la operación política está en marcha.

Esto porque El Niño Verde, propietario de esa fuerza política nacional, que especialmente tiene en Quintana Roo una especie de feudo personal y la base de sus operaciones económicas, por la gran influencia del padrinazgo que ostenta sobre muy diversos actores locales, entiende que es muy probable que en la próxima elección pierda esa ventaja.

Jorge Emilio Gonzalez sabe que la eventual candidatura a la gubernatura por Morena de su pupilo el senador Eugenio Segura, está muy cuesta arriba y cada día conforme se acerca la fecha de la definición, se aleja más de esa posibilidad.

Por ello la prisa de revivir el proyecto y que este se autorice antes de la definición de candidaturas y sobre todo del proceso electoral del año próximo.

Sobre todo porque su control se limita a las autoridades estatales y municipales donde mantiene acuerdos y sociedades vigentes, toda vez que no los tiene de la misma forma en lo que corresponde al gobierno federal.

Nos hacen ver que tanto en la Semarnat como en la Profepa no ven con buenos ojos el proyecto, no solo por lo que significa, también porque identifican plenamente los intereses que están detrás del mismo.

Aunque en esas dependencias los criterios transitan más por lo técnico que por lo político, por ningún motivo quieren que se les ligue con el personaje y mucho menos que se pueda interpretar que sus decisiones y autorizaciones están relacionadas con él.

No van a prestarse a aprobar algo que de origen está mal, más aún si eso puede hacer suponer que se debió a su influencia dentro las instituciones del estado.

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