Estrella un Porsche 911 GT3 de 200,000 euros en Alemania y desaparece sin dejar rastro
El conductor siguió manejando el deportivo destrozado varios kilómetros antes de abandonarlo junto a una carretera federal
Un Porsche 911 GT3 valuado en más de 200,000 euros terminó destrozado y abandonado en un campo cercano a la carretera federal B45, en Alemania, después de que su conductor chocara dos veces contra el quitamiedos de la autopista A66 y decidiera huir sin reportar el accidente.
El caso llama la atención porque el vehículo no quedó donde ocurrió el impacto: pese a los daños, el conductor logró seguir manejando varios kilómetros hasta abandonarlo cerca de Bruchköbel, dejando atrás un frontal completamente destrozado, una rueda dañada y buena parte de la carrocería desmontada.
Los hechos ocurrieron el jueves 30 de abril de 2026, alrededor de las 20:40 horas, a la altura del enlace de Hanau-Nord, en dirección a Frankfurt. Según testigos, el conductor frenó bruscamente, perdió el control y golpeó el quitamiedos en dos ocasiones, dejando piezas y líquidos regados sobre el asfalto. La policía estimó los daños al coche y a la infraestructura carretera en más de 120,000 euros.
Cuando las autoridades localizaron el vehículo, no había rastro de quien lo conducía. El 5 de mayo, la policía confirmó que la declaración de un testigo había aportado una pista prometedora sobre su identidad, aunque hasta ahora no hay ninguna persona identificada, detenida o condenada, ni actualizaciones que permitan dar el caso por cerrado.
En Alemania, abandonar el lugar de un accidente puede constituir un delito según el artículo 142 del Código Penal, que contempla penas de hasta tres años de prisión o multa para quien se marche sin permitir que se determinen las circunstancias del siniestro, especialmente cuando hay daños relevantes de por medio.
Además de las posibles consecuencias penales, sigue sin resolverse quién deberá responder por los más de 120,000 euros en daños, así como si el conductor era el propietario del Porsche y si contaba con seguro vigente. La matrícula serbia del vehículo no ha sido vinculada oficialmente con ningún delito, aunque abre más preguntas sobre su procedencia.
El caso sigue abierto y, por ahora, la pieza más importante de la historia continúa sin resolverse: quién iba al volante del Porsche y por qué decidió abandonarlo tras el choque.