Gobierno federal respalda planta Amigo LNG pese a suspensión judicial por impacto ambiental
Sheinbaum y su secretaria de Energía relativizaron los riesgos para el Golfo de California el miércoles
La Agencia de Seguridad, Energía y Medioambiente (ASEA) anunció que recurrirá a los tribunales para definir el alcance de una suspensión judicial que frena la autorización de impacto ambiental del proyecto Amigo LNG, una de las tres plantas de licuefacción de gas fósil proyectadas en el Golfo de California.
La resolución judicial impide avanzar en las obras, pero el gobierno federal respondió con respaldo institucional en lugar de acatar el freno sin disputa. El movimiento de la ASEA deja en manos de los tribunales la pregunta de si la construcción puede iniciarse mientras se resuelve el fondo del litigio, lo que prolonga la incertidumbre jurídica sobre una zona de alta fragilidad ecológica.
El miércoles, durante su conferencia de prensa matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Energía, Luz Elena González Rodríguez, relativizaron el presunto impacto ambiental de Amigo LNG en el Mar de Cortés. Ninguna de las dos precisó con datos técnicos en qué medida difiere su evaluación de los argumentos que sustentaron la suspensión judicial.
El Golfo de California, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en 2005, concentra una biodiversidad marina sin equivalente en el planeta. La instalación de plantas de licuefacción en sus costas ha generado litigios promovidos por comunidades y organizaciones ambientales que cuestionan la suficiencia de las evaluaciones de riesgo realizadas hasta ahora.
La ASEA no ha precisado en qué plazo espera una resolución de los tribunales sobre el alcance de la suspensión. Lo que quedó establecido el miércoles es que el proyecto Amigo LNG acumula, junto a cada revés judicial, un nuevo respaldo del Ejecutivo federal, una pauta que marca el ritmo de un conflicto lejos de resolverse.