Irán ofrece reabrir el estrecho de Ormuz en siete días si Washington cumple condiciones del memorando de junio
Teherán transmitió la propuesta a través de Qatar; un funcionario de EE.UU. respondió que Washington «no tiene prisa»
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, anunció el viernes ante la prensa en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York que su país propuso a Estados Unidos un mecanismo para reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, condicionado al cumplimiento de los compromisos pactados en el memorando de entendimiento firmado el 18 de junio entre ambas naciones.
La propuesta cobra peso decisivo porque el cierre del estrecho —por el que transitaba cerca del 20% del petróleo y el gas natural licuado del mundo antes del conflicto— ha provocado fuertes fluctuaciones en los precios de la energía y ha generado presión creciente sobre el presidente estadounidense Donald Trump para encontrar una salida al conflicto antes de las elecciones legislativas de noviembre.
Araghchi precisó que el plan fue transmitido a Washington a través de Qatar y que las condiciones exigidas por Teherán «no son nuevas; todas ellas ya figuran en el memorando de entendimiento». El acuerdo de 14 puntos, suscrito en junio, establecía el cese de operaciones militares en todos los frentes, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, el alivio de sanciones y la garantía iraní de paso seguro para buques comerciales. «La decisión está ahora en manos de Estados Unidos», afirmó el canciller. Un funcionario del gobierno estadounidense respondió que Washington se encuentra «en una posición muy sólida, con el control del estrecho de Ormuz, por lo que no tenemos prisa».
El contexto de la propuesta es el de un conflicto que estalló el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos contra Irán. Teherán respondió atacando a Israel, a bases estadounidenses en el Golfo y a aliados regionales de Washington, además de bloquear el estrecho. El memorando de junio intentó detener las hostilidades, pero fracasó poco después cuando ambas partes reanudaron los combates. Desde entonces, EE.UU. ha atacado instalaciones iraníes en el estrecho y ha mantenido un bloqueo sobre los puertos de Irán, lo que ha causado graves perturbaciones en la economía del país. Datos de la firma de análisis Kpler indican que el tráfico marítimo por el estrecho promedió unos 18 tránsitos diarios en un periodo reciente de diez días, con caídas hasta nueve buques en jornadas concretas.
La reapertura negociada del estrecho enfrenta un flanco adicional: los hutíes de Yemen —aliados de Irán— intensificaron esta semana sus ataques para interrumpir las exportaciones de petróleo saudí por el mar Rojo y se apoderaron del puerto de Moca, que domina el estrecho de Bab el-Mandeb, otro punto crítico para el transporte marítimo mundial. Araghchi advirtió el viernes que Irán no acepta «coacción, amenazas ni intimidación» y rechazó las declaraciones de Trump ante la Asamblea General, en las que el mandatario planteó la posibilidad de «aniquilar a la República Islámica». Trump sostuvo ante la ONU que esperaba alcanzar un acuerdo con Teherán justo después de las elecciones de noviembre, aunque no detalló las condiciones que aceptaría.