Italia prohíbe el burka y el niqab en escuelas y limita al 30% los alumnos con bajo nivel de italiano
El decreto ley del gobierno de Meloni puede entrar en vigor de inmediato, pero deberá ser ratificado por el Parlamento en un plazo de 60 días
El Consejo de Ministros de Italia aprobó el jueves un decreto que prohíbe el uso del burka y el niqab en los centros escolares del país y fija un límite máximo del 30% de alumnos con dominio insuficiente del italiano por aula en los primeros años de primaria, secundaria y bachillerato.
La medida, impulsada por la primera ministra Giorgia Meloni y el ministro de Educación Giuseppe Valditara, introduce por primera vez con rango de ley una restricción que hasta ahora solo existía como directriz ministerial, y sitúa a Italia en el debate europeo sobre integración, identidad cultural y laicidad en las aulas.
La prohibición vela facial abarca el burka —que cubre rostro y cuerpo con una malla visual— y el niqab —que deja al descubierto únicamente la zona de los ojos—, pero no alcanza al hiyab, pañuelo que deja el rostro visible. Valditara presentó la restricción como una cuestión de igualdad de género. «Debes ir a la escuela con el rostro descubierto», declaró Meloni el domingo previo a la aprobación del decreto. En cuanto al límite lingüístico, se aplicará de forma escalonada: en primaria afectará a niños no nacidos en Italia o sin al menos dos años de educación infantil en el país; en secundaria, a quienes no hayan completado satisfactoriamente tres años en el sistema escolar italiano.
La Fondazione ISMU —Iniciativa y Estudios sobre Movilidad Humana— cifra en el 11,6% la proporción de alumnado extranjero en las escuelas italianas. Una circular ministerial emitida en 2010 por la entonces ministra Mariastella Gelmini ya establecía el 30% «como norma general», aunque sin carácter vinculante. El nuevo decreto convierte ese umbral en obligación legal y ordena a las secretarías escolares distribuir de manera más equitativa a los alumnos con escaso italiano entre centros cercanos; donde eso no sea posible, se impartirán clases adicionales de la lengua.
La oposición rechazó las medidas con dureza. La líder del Partido Demócrata (PD), Elly Schlein, las calificó de propaganda y las consideró inviables en la práctica. La diputada y vicepresidenta de la cámara baja, Anna Ascani, acusó al gobierno de instrumentalizar a los escolares con fines electorales de cara a las elecciones generales del próximo año. Los opositores señalan que Meloni busca frenar el avance del partido de extrema derecha Futuro Nazionale, liderado por el general retirado Roberto Vannacci, en el flanco derecho de su coalición. Vannacci declaró estar de acuerdo con las medidas, aunque lamentó que no se hubieran adoptado años antes. El decreto deberá ser ratificado por el Parlamento antes de 60 días para mantener su vigencia.