Internacional

Las grandes petroleras de EE.UU. se alejan del acuerdo energético con Venezuela

Una compañía casi desconocida registrada en Barbados controlará yacimientos equivalentes al 141% de las reservas estadounidenses

Por La Revista Peninsular · 15/09/2026 13:35
Las grandes petroleras de EE.UU. se alejan del acuerdo energético con Venezuela

Las principales empresas petroleras estadounidenses declinaron participar en el acuerdo energético suscrito entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela a finales de agosto, calificado por ambas partes como el mayor pacto petrolero de la historia. ExxonMobil, ConocoPhillips y el resto de las grandes compañías del sector se mantienen al margen de una operación que contempla el control mayoritario de 17 yacimientos con unos 65.000 millones de barriles, equivalentes al 21,5% de las reservas probadas venezolanas.

La ausencia de las grandes corporaciones petroleras privadas pone en entredicho la solidez del acuerdo y alimenta dudas sobre quién capitalizará realmente una industria que requiere inversiones estimadas en 100.000 millones de dólares para recuperar su producción histórica. Sin capital fresco de las empresas con mayor capacidad técnica y financiera del sector, el pacto enfrenta una pregunta sin respuesta: quién pagará la reconversión de la industria petrolera venezolana.

La explotación de los 17 yacimientos quedó en manos de North American Blue Energy Partners (Nabep), una compañía registrada en Barbados cuya trayectoria es prácticamente desconocida entre los expertos del sector petrolero y de la que no hay constancia de operaciones previas en ningún otro país. El gobierno de Estados Unidos obtuvo una participación de 35% en Nabep y un derecho preferencial para adquirir a precio de coste el 20% de su producción. El abogado José Ignacio Hernández, en un análisis publicado por el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS), advirtió que Nabep controlará cerca de 5,4 veces las reservas de Petrobras en Brasil y 12 veces las de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Chevron, la única gran petrolera estadounidense con presencia activa en Venezuela, firmó un acuerdo paralelo para expandir su producción hasta 600.000 barriles diarios en cinco años mediante una inversión de 7.000 millones de dólares, financiada exclusivamente con las ganancias que obtiene en ese país: no aportará capital nuevo. Esa cifra dista mucho de los 100.000 millones que el propio presidente Donald Trump mencionó en enero, al reunirse con los directivos de las principales petroleras en la Casa Blanca para proponerles invertir en Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro en Caracas.

La industria petrolera venezolana produjo más de tres millones de barriles diarios en 1998, antes de la llegada de Hugo Chávez al poder; hoy ronda poco más de un millón. Recuperar ese nivel exigiría unos 100.000 millones de dólares invertidos a lo largo de ocho años, según precisó Luis Pacheco, académico no residente del Instituto Baker de la Universidad de Rice. El economista José Toro Hardy, exmiembro de la directiva de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en la década de 1990, subrayó que el Estado venezolano carece de toda capacidad para financiar esa recuperación y que las refinerías estadounidenses —varias de ellas pertenecientes a Citgo, propiedad del Estado venezolano— fueron diseñadas específicamente para procesar el crudo pesado y sulfuroso de Venezuela, lo que convierte a Estados Unidos en el mercado natural e irreemplazable para ese petróleo. Con las grandes petroleras fuera del acuerdo, ese potencial permanece, por ahora, sin explotar.

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