Nueve delfines cautivos sufren enfermedades crónicas en parque cerrado de Cancún
Mincho, el más grave, padece un carcinoma en la lengua tras un accidente en un espectáculo turístico
Nueve delfines permanecen atrapados en tres estanques deteriorados de un parque acuático cerrado en Cancún, Quintana Roo, y presentan padecimientos crónicos, según un informe de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) difundido en agosto de 2025.
El caso expone un vacío legal que deja a los animales sin atención veterinaria constante ni un destino definido, un año después de que México prohibiera los espectáculos con mamíferos marinos. Organizaciones defensoras de animales advierten que la situación se repite en otros delfinarios del país.
Los ejemplares, dos hembras y siete machos de entre 13 y 38 años, fueron usados en shows del delfinario Dolphin Connection, dentro del complejo Ventura Park, hasta su clausura hace casi un año. Mincho, el de mayor gravedad, sufrió un golpe contra el concreto durante un salto en un hotel de la Riviera Maya y hoy padece un carcinoma en la lengua. Diego perdió parte de su aleta caudal y tiene una abrasión dental severa, mientras Solei presenta pérdida de visión en ambos ojos.
El Congreso mexicano aprobó en julio de 2025 la llamada Ley Mincho, nombrada por el mismo delfín accidentado, que prohibió los espectáculos con estos animales en el país. Sin embargo, la vaguedad de algunos artículos permitió que empresas con delfinarios limitaran su responsabilidad sobre los ejemplares que quedaron en cautiverio.
La organización mexicana Veeleaf documentó desde hace un año conductas de estrés en los delfines, como morder el concreto de los estanques o permanecer inmóviles y sumergidos durante horas. Fabián Pinto, cofundador de Veeleaf, señaló que el personal de la empresa visita el lugar solo un par de horas al día y que el resto de la jornada los animales quedan sin supervisión.
La bióloga marina Gisela Heckel explicó que el uso de cloro y agua sin la salinidad adecuada del mar provoca alteraciones oculares en delfines y lobos marinos. La Profepa afirmó que la calidad del agua ha mejorado con su seguimiento, aunque Pinto sostuvo que las visitas de los inspectores son esporádicas y pueden pasar semanas sin que se presenten en el sitio.
La empresa Ventura Entertainment, propietaria del parque, no respondió a solicitudes de información sobre un plan para resolver la situación de los nueve delfines, que continúan en los estanques semiabandonados de Cancún sin fecha de traslado ni reubicación.