Rebeca Grynspan lidera la quinta votación informal por la sucesión de Guterres en la ONU
La candidata costarricense amplía ventaja sobre sus rivales, pero acumula también un alto número de votos en contra
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) realizó esta semana en Nueva York su quinta ronda de votaciones informales para sondear apoyos a un nuevo secretario general, y la costarricense Rebeca Grynspan, actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), se mantuvo en primer lugar.
El resultado importa porque define quién podría suceder al portugués António Guterres al frente del organismo multilateral más grande del mundo, una decisión que condiciona la agenda diplomática global durante los próximos años. El proceso, aunque informal, marca la pauta de las negociaciones que luego deberán formalizar los quince miembros del Consejo.
De acuerdo con el conteo de esta quinta ronda, Grynspan incrementó su distancia frente a sus competidores más cercanos en el número de votos favorables, consolidándose como la aspirante mejor posicionada hasta ahora. Sin embargo, la diplomática costarricense también concentró un volumen considerable de votos en contra, un dato que los analistas del proceso interpretan como un obstáculo para alcanzar el consenso que exige la etapa final.
El mecanismo de votaciones informales permite a los miembros del Consejo de Seguridad expresar su preferencia sin que el resultado sea vinculante, antes de que el organismo emita una recomendación formal a la Asamblea General, que es la instancia con autoridad para ratificar al nuevo secretario general.
El proceso de sucesión arrancó luego de que Guterres confirmara que no buscará renovar su mandato, lo que abrió una competencia entre varios candidatos de distintas regiones. Las votaciones informales previas ya habían mostrado un escenario fragmentado, sin que ningún aspirante lograra reunir un respaldo mayoritario sin oposición significativa.
El Consejo de Seguridad no ha fijado una fecha para una sexta ronda de sondeos, aunque diplomáticos consultados por organismos internacionales anticipan nuevas votaciones en las próximas semanas para intentar destrabar el estancamiento entre los cinco miembros permanentes.